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martes, 10 de enero de 2017

periodistas y medios no oficiales son los que tienen la confianza de los ciuudadanos, el resto "la prensa oficialista" sostenida con el dinero de los impuestos, son la prensa pagada que publica lo que le orodenan Alvaro y Evo. Jimmy Ortiz


Canal 7 y el cártel de la mentira


Jimmy Ortiz Saucedo

Noticia: ANPB: La difusión del ‘El cartel de la mentira’ es una incitación a la violencia (La Razón 14-12-16).- La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) denunció este miércoles que la difusión del documental “El cártel de la mentira” por parte del Gobierno es una incitación a la violencia, maltrato y desprestigio contra los periodistas mencionadas en el material.
Comentario: La presentación de este documental, fue el regalo navideño del gobierno al periodismo y al pueblo boliviano. No pudieron encontrar una época del año más fraterna para hacerlo. Su contribución a “la paz social” y a la “libertad de prensa” es memorable, solo digna de la época del Plan Cóndor.
Este video es la materialización más descarnada y atrevida de un gobierno absolutista. Pagar un extranjero para que haga el trabajo sucio con nuestra plata, es la cereza de la torta. “El cartel de la mentira” será recordado por la historia democrática boliviana, como la máxima expresión del atropello a la libertad de prensa, y como otro caso más de TERRORISMO DE ESTADO. No hay duda, vivimos tiempos de impostores.

Mediante un comunicado, firmado por los nueve entes departamentales, se denunció a la opinión pública nacional e internacional la intención gubernamental de “acallar la voz de periodistas y medios de comunicación que no le son afines”.

Es muy poco serio que unas de las clases más desprestigiadas del país, en las encuestas de opinión pública, tenga el desparpajo de querer estigmatizar a la clase que goza de mejor prestigio ciudadano. Tamaño atrevimiento, no es ni inteligente, ni creíble.

¿Desde cuándo, los que se adueñaron del Canal 7, de radio Patria Nueva y de varios otros medios camuflados, ven la paja en el ojo ajeno? ¿No son ellos el verdadero cartel de la mentira que funciona hace 11 años? ¿No es acaso de estos medios, desde donde se desinforma, miente e insulta a sus adversarios?

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), una entidad internacional con base en Nueva York, se declaró “alarmado” por el uso de fondos públicos para financiar en Bolivia una campaña estatal “dirigida a desprestigiar” a periodistas independientes (.) La entidad “exhorta a las autoridades a poner fin a la campaña de desprestigio contra los medios críticos y periodistas y a garantizar que toda la prensa boliviana pueda informar libremente sobre temas de interés público sin temor a interferencias o intimidaciones” (eju.tv 16-12-16).
Todo parece indicar que con este falaz documental, comenzó la campaña de la recontra re elección del jefazo. La tesis será que “El Cartel de la Mentira, engañó al pueblo boliviano”. Esta será la muletilla de campaña.

¡Como si no fuera verdad que Gabriela Zapata fue pareja de Evo Morales! ¡Como si no fuera verdad que el propio Presidente reconoció que había tenido un hijo con ella! ¡Como si no fuera verdad que la Zapata hacia sus reuniones de “negocios” en las oficinas del Capitán Quintana! ¡Como si no fuera verdad los negocios gigantescos que la Zapata hizo con empresas plurinacionales! ¡Como si no fuera verdad que la Zapata sigue presa, y hasta le negaron la posibilidad de defenderse en libertad! Esto, en cualquier país mediamente decente, se llama tráfico de influencias.

Los invito ver el verdadero cartel de la mentira en acción: el Canal 7 y Radio Patria nueva. Será un verdadero ejercicio de tolerancia. Será como escuchar de nuevo las radios propagandísticas de la Guerra Fría. Verán en acción toda la parafernalia populista, escucharan declaraciones como estas: “Sera, y va a ser, un gobierno sin muertos”, “una señora cara conocida”, “soy profesional en matemáticas”, “no conozco personalmente a Gabriela Zapata”, “no sabía que LaMia tenía matricula boliviana”, “lamentablemente por la prensa hemos tenido que informarnos que el agua estaba cortada en algunos barrios”, “vamos a respetar los resultados del referéndum (21F). Y la lista es larga, como se ve en los videos que corren por las redes sociales.

Este es el verdadero cartel de la mentira, los medios y periodistas apuntados por el gobierno son la prensa libre, son los que tienen más credibilidad ante el pueblo boliviano.

Los tiranos le temen a la prensa libre, como Drácula a la Cruz.

durante las fiestas de finales del 2012 estuvimos de huéspedes sucesivamente donde Cecilia, Maria Claudia, Peter y Consuelo-Lido, y en cada sitio nos tomamos fotos...que vendrán a este álbum de Familia Aira para quedarse y alegrar nuestros ratos de descanso.

Bild som tagits bort av avsändaren.este trío es de Consuelo, Cecilia y sentada Maria Claudia en casa de Peter.

lunes, 9 de enero de 2017

fiel a sus malas costumbres Ramón Quintana despotricó, insultó, lanzó denuestos en contra de los ciudadanos que "cometieron el delito de oponerse al Dakar" Mónica Olmos sin pelos en la lengua replica ese enojo ministerial, porque hay "tantos asuntos pendientes como salud, educación, seguridad y servicios básicos que reclaman recursos que se consumen en un evento de élite que no es apoyado por todos, no cabe duda.


Quintana, antítesis del discurso original del MAS

Ayer, el Ministro Quintana, ha emitido calificativos que rayan en la irracionalidad, el exceso y la maldad en contra de los ciudadanos bolivianos que nos oponemos a que el Dakar se realice en Bolivia.

He evitado referirme a esta competencia internacional por considerar que hacerlo es tan banal como ella misma y por catalogarla simplemente desproporcionada a la realidad boliviana: una competencia que le ha costado al pueblo al menos 4 millones de dólares solo en esta versión, cifra que, en una lógica de simple economía, genera y con razón, rechazo de muchos bolivianos que advierten que en el país están pendientes muchos asuntos de vital importancia como salud, educación, seguridad, vivienda y servicios básicos. Estoy segura que si fuéramos un país rico, el Dakar no generaría la roncha que provoca y las protestas se limitarían a ambientalistas; pero no, el rechazo hoy en Bolivia viene de parte de ecologistas, de profesionales, amas de casa y demás ciudadanos de a pie que consideran un exceso que el gobierno encabece un evento de costosa factura protagonizado por un grupo de élite apasionado por “los fierros”.

La autoridad de gobierno nos ha llamado mentirosos, hipócritas, de doble moral, ha dicho que somos impresentables moralmente y políticamente, que representamos el indecoro político, que estamos pagados, que somos exfuncionarios de Usaid, de la Embajada norteamericana, que somos  peones políticos que durante décadas actuamos así en el país, que somos unos señoritos que nos oponemos a que siga aumentando la autoestima de los bolivianos con eventos internacionales como el Dakar.

Quintana considera que el Dakar infla el orgullo nacional y que los que nos oponemos a esta carrera somos enemigos del orgullo nacional. Que actuamos de esa forma porque respondemos a nuestros patrones gringos, y finalmente, nos ha clasificado dentro del cártel de la mentira, un cártel que ahora tendría alcance internacional.
Debo admitir que repetir las declaraciones de Quintana me provoca dolor de estómago (literal) y una tremenda impotencia de decirle en la cara lo que pienso de él; por supuesto, más allá de sus declaraciones sobre el Dakar, quisiera recordarle su triste relación con hechos de luto y dolor que han tenido lugar durante los últimos diez años de historia y que hacen que Quintana, con seguridad, sea el ser menos moral para hablar de moral, orgullo nacional y autoestima.
Quintana presenta rasgos psicóticos que lo convierten en un sujeto de cuidado. Su intolerancia y maldad son la antítesis del proyecto original  del MAS, pero irónicamente, se ha convertido en el hombre más fuerte del régimen.
Señor Quintana, me declaro una opositora al Dakar, no de ahora, de siempre. No estoy de acuerdo en gastar ni un solo centavo en eventos como este cuando mujeres del pueblo van a dar a luz a sus bebés en condiciones infrahumanas, cuando nuestros bachilleres no saben la tabla de multiplicar ni quién es su Gobernador, cuando los maestros no enseñan mejor porque no se les paga mejor ni se les enseña mejor. No acepto financiar el Dakar ni distraernos en él cuando vivimos en un país con necesidad de agua, de anestesia y camas de hospital, de bancos, pizarras y tizas, de seguridad…de certidumbre sobre el futuro.

La mujer que trabajó conmigo durante algunos años, una mujer paceña de pollera, de ese pueblo al que ustedes dicen escuchar, se está muriendo con cáncer uterino porque no tiene 3.000 bolivianos cada 28 días para pagar su tratamiento. ¡No sabemos qué hacer como seguro no sabe qué hacer la mayoría de mujeres que padecen este mal que es la principal causa de muerte en Bolivia. ¿Y usted se atreve a insultarnos por oponernos a una carrera de motos y autos?

Si hay bolivianos que gozan al ver pasar un automóvil está bien; si hay gente que decide no trabajar para ir a ver este espectáculo; si hay periodistas y medios que consideran que el Dakar es más importante que la salud de las mujeres y los hombres de este país, si el Presidente Evo quiere conocer a cada uno de los corredores está bien…perfecto, pero no me diga que no sé de orgullo nacional ni de autoestima, no me diga que soy opositora, no me diga que soy mentirosa ni falsa, ni pagada por alguien…no sea insolente con el pueblo que usted gobierna.
Si hay gente que se orina de la emoción con 10 motores encendidos, lo respeto; pero déjeme decirle que yo me hago pis de dolor al ver que mujeres como Salomé se mueren porque en este país es más importante hablar del Dakar que de salud.

Triste pues vivir estos tiempos señor Quintana, triste tolerar a gente que no ve más allá de sus placeres y demás debilidades, pero no me venga a decir lo que se le antoja.

Usted se merece respeto como persona, pues yo también me merezco respeto. Trabajo, aporto, pago impuestos y trato de educar en principios a mis hijos para que sean ciudadanos de bien y trabajen por su país, y por ello no merezco el trato que usted me da simplemente porque me opongo al Dakar !Por favor!

Cordura, tolerancia, inteligencia y respeto le hacen harta falta a su gobierno, no deje que los resultados del 21F y las cada vez más claras muestras de rechazo a la gestión Morales, nublen su visión; no se desespere; calma Quintana, calma le ruego, no sea la antítesis del discurso original.

sábado, 7 de enero de 2017

previus. kamizake es la forma de suicidio propia de los japoneses, lo hacen por honor, se revuelven las tripas con un arma cortante, por ello los suicidas se llaman "kamisakes" y se hicieron famosos en la segunda guerra, cuando se lanzaban con sus pequeños aviones sobre los objetivos enemigos. hoy LT se refiere a los "vuelos suicidas de LaMia" en condiciones "de provocarse la muerte" por falta de combustible. qué crimen.

El abogado Guido Colque, defensor de la exfuncionaria de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Aeronavegación Aérea (Aasana), Celia Castedo, declaró que la aerolínea LaMia, hacía vuelos kamikazes y aterrizaba con la gasolina al límite.

Refiriéndose al piloto, Miguel Quiroga, Colque dijo que "lamentablemente hizo un vuelo kamikaze, donde el señor no ha tomado en cuenta" la seguridad de los pasajeros y la tripulación.

"Realizó varios vuelos kamikases bajo perminencia de la DGAC, el 22 de agosto de Medellín a Santa Cruz, otro vuelo de Cochabamba a Medellín el 23 de octubre, y en ambos casos viajaba a límite de combustible, lamentablemente ha existido una suerte suicida porque en cualquier momento se iba a caer y aterrizaba con el tufo de la gasolina", explicó.

Eran llamados kamikazes los pilotos japoneses que realizaban ataques suicidas contra los aliados en la Segunda Guerra Mundial, aunque luego el término se generalizó para cualquier ataque suicida.

En noviembre del año pasado, el único avión operable de LaMia se estrelló en las cercanías de Medellín ocasionando la muerte de 71 personas, entre quienes se encontraban los miembros del equipo de fútbol Chapecoense. La investigación colombiana estableció que el avión cayó por falta de combustible y que carecía de autonomía de vuelo para ese destino.

En el marco de las investigaciones, la funcionaria Castedo ha sido acusada por la Fiscalía por haber autorizado el vuelo, aunque ella asegura que hizo observaciones que no fueron tomadas en cuenta por el piloto. Castedo se encuentra refugiada en Brasil.

"Debemos tener en cuenta que el comandante de la aeronave, vale decir el piloto es el responsable de la aeronave, de la tripulación y asimismo es el responsable de los pasajeros", dijo Colque, quien asumió la defensa de Castedo en Bolivia.

LOS TIEMPOS
http://www.lostiempos.com/actualidad/economia/20170106/abogado-castedo-dice-que-lamia-vuelos-kamikazes

jueves, 5 de enero de 2017

las trampas del oficialismo no siempre funcionan. lo ilefal, lo inscontricional, lo ilegítimo provocan danos para el propio Evo, para Bolivia y la Democracia, afirma Erika Brockman Quiroga en varios medios a la vez.


Trampas y píldoras de amnesia



Erika Brockmann Quiroga


¿Cuál es su pronóstico para 2019? ¿Cuál de las vías para la repostulación de Evo Morales analizadas por el MAS le parece más viable? ¿Cuáles son las proyecciones y los desafíos del quinquenio 2020-2025? Desde hace varias semanas estas son las preguntas instaladas machaconamente en la agenda mediática, dejando en segundo plano los buenos deseos para un 2017 preñado de enormes desafíos.

En este juego se intenta distraer, convertir en rutina y resignada aceptación la crisis de la justicia, el deterioro progresivo e inocultable de los servicios de agua, de saneamiento básico, de salud y de educación, hace apenas seis años incorporados de manera explícita al ampuloso catálogo de derechos de nuestra Constitución.

Es persistente el esfuerzo oficial por ‘electoralizar’ prematuramente la agenda política nacional. Intentan introducirnos en una máquina del tiempo borrando de un plumazo los 365 días de un 2017, en el cual la bronca y la intolerancia ciudadanas a la corrupción e ineficiencia se incuban silenciosamente. Propician la ingesta de píldoras de amnesia de efecto anticipado al introducir una agenda que propicia la ‘evodependencia’ e instala el miedo a los efectos catastróficos para el país de no postularse a Evo.

Se lo hace el año en que se pondrán a prueba la relevancia y la eficacia de megainversiones y en el que se desnudan falencias acumuladas imposibles de maquillar mediante la millonaria y creativa propaganda oficial. La lista de casos pendientes que involucran a las FFAA es emblemática y, por su dilación, sospechosa. El apoyo militar incondicional y de las organizaciones sociales acríticas dispuestas a ‘morir’ por el proceso son como nunca imprescindibles. No hay nada que debatir respecto a la repostulación. Hacerlo es caer en la trampa de la impostura. Al igual que en el referendo revocatorio de 2008, no faltan políticos que caen en la trampa de la provocación del machismo político arraigado. ¡No es de ‘machos alfa’ quejarse y eliminar a Evo de la competencia de 2019! ¡Vaya ingenuidad!


Sin embargo, las trampas no siempre funcionan. Hace ya mucho Evo cumplió su misión en el poder y su promesa revolucionaria encontró límites a su viabilidad. No funcionan, cuando ha mermado la capacidad de convencer a la sociedad civil y de “planificar los ataques políticos para derrotar al adversario”, que, según el vicepresidente, es junto a la audacia un aspecto clave para todo gobernante. En su audaz empeño, convergen lo ilegal, lo inconstitucional e ilegítimo sin reparar en los daños políticos colaterales para el mismo MAS, el país y la democracia.

martes, 3 de enero de 2017

García Mérida se juega el pellejo. se pone de nuevo frente al hombre fuerte de Evo. es el más cruel, el totalmente incondicional de Morales y se atribuye asímismo cualidades de "inteligencia y valor (permiso para matar) lo que ha demostrado en ocasiones. nadie le puede tocar.


Breve radiografía del Quintanismo
Breve radiografía del Quintanismo

¿Por qué Evo Morales transfirió todos sus poderes presidenciales a Quintana?


Wilson García Mérida |Redacción Sol de Pando en Brasilia

El ex militar ha logrado un exitoso avance dentro su peculiar “guerra de posiciones”: sucesivos conflictos sociales que son inducidos o agravados desde el Ministerio de la Presidencia en una estrategia de microgolpes de Estado que convierten al presidente Morales en su rehén voluntario…
El poder casi absoluto que Evo Morales delegó en su Ministro de la Presidencia le dió a Quintana un control político y administrativo que va más allá del área de Inteligencia y Seguridad. Este ex mayor del Ejército es prácticamente dueño de todo el gabinete en el Poder Ejecutivo de Bolivia, además del Ministerio Público (Fiscalía General del Estado) y los aparatos armados (FF.AA. y Policía). Cuando fue militar activo, Quintana se especializó, siendo alumno de las Escuela de las Américas, en tareas de infiltración y contra-información. Ello explica su obsesión por controlar a la prensa y convertir a los periodistas en sumisos soldaditos bajo su mando propagandístico…

Hace más de cinco años, el 18 de septiembre del 2011, el periodista de El Deber Roberto Navia publicó una entrevista con el entonces director de la Agencia para el Desarrollo de la Macro-regiones y Fronteras (Ademaf) Juan Ramón Quintana, versando sobre las funciones que aquella autoridad venía desempeñando especialmente en la Amazonia boliviana, después de haberse visto forzado a apartarse del Ministerio de la Presidencia por presión del MAS, en una coyuntura, entonces, donde el aparato partidario se disputaba cuotas de poder con el aparataje de las ONG´s que habían encumbrado al ex militar en el primer gabinete de Evo Morales.

Quintana admitió entonces que, en gran parte, sus funciones en Ademaf (una agencia de seguridad con fachada de gestora económica y productiva para las fronteras) eran enteramente coercitivas, lo cual supone que disponía el uso de fuerzas armadas, policía y aparatos de Inteligencia, además de medios de comunicación.

“Yo he sido oficial del Ejército y estoy preparado para experimentar escenarios de altísimo riesgo y probablemente ese es un elemento que le permitió decidir al señor Presidente destinarme a esta tarea. Es un oficio que no es compatible ni con la complacencia, ni con la timidez”, confesó Quintana al periodista de El Deber, revelando con esas palabras que sus competencias abarcaban la organización de los aparatos de seguridad del Estado desde donde se desarrollan operaciones sicológicas, labores de infiltración, control territorial y contrainsurgencia.

Tales competencias las ejercía ya como Ministro de la Presidencia, antes de Ademaf, habiendo centralizado en su Ministerio la red estatal de Inteligencia, por encima incluso de los ministerios de Gobierno y de Defensa. En otras palabras, todo el aparato de Seguridad e Inteligencia del Estado Plurinacional está bajo el absoluto control de Quintana, quien detenta el raro privilegio de ser el único civil en Bolivia con mando de tropa.

El modelo militarista de Ademaf, era asombrosamente similar al de un programa de “Acción Cívica de las FF.AA.” que Quintana elaboró para el Gobierno del general Hugo Bánzer Suárez (ADN), entre 1997 y 2001, cuando este hoy ex Mayor abandonó el Ejército optando por una mejora salarial dentro el sector público como Jefe de la Unidad de Análisis del Ministerio de Defensa, bajo dependencia del entonces ministro Fernando Kieffer.

Gestando una nueva coyuntura a su favor, Quintana utilizó Ademaf para retornar al Ministerio de la Presidencia, pero ya no como una cuota de las ONG´s caídas en desgracia (Quintana era representante de una ONG especializada en temas de Inteligencia Militar, RESDAL, financiada por la Fundación Soros), y en esa nueva etapa hizo suficientes méritos ante la partidocracia del MAS intensificando sus relaciones personales con las Fuerzas Armadas, abriendo las puertas de los cuarteles para que Evo Morales reciba todas las pleitesías de la cúpula castrense de viejo cuño, hasta “amarrarle los huatos del zapato” literalmente hablando.

Quintana se las jugó todas durante la crisis de Chaparina. Militarizó ese conflicto (lo mismo que Pando después de la matanza de Porvenir), derrotando a sus antiguos correligionarios oenegeístas. Después de desactivar y aplastar la movilización indígena en defensa del Tipnis malversando recursos de empresas públicas creadas desde Ademaf, retornó al Ministerio de la Presidencia como un héroe partidario dentro el MAS, no sin antes jurar al partido, recién.

Desde ese momento se convirtió en el hombre más poderoso dentro el Gobierno. Más poderoso que Evo Morales y Álvaro García Linera juntos, y sin haber recibido un sólo voto en las urnas para detentar un control casi total del Estado Plurinacional, lo cual al parecer terminó afectando su propia salud mental. Hoy, Quintana se cree el Estado en sí y para sí.

La sobredosis de poder que se engulló Quintana le da suficientes márgenes de maniobra para salirse por la tangente cuando las papas queman, o de revertir situaciones adversas, sacrificando a sus cómplices y beneficiarios, como sucedió con el circense caso Zapata, el más reciente.

Quintana y sus “sutiles” microgolpes de Estado
Cuando fue militar activo, Quintana se especializó siendo alumno de las Escuela de las Américas en tareas de infiltración y contra-información.

Esa pericia militar le ha permitido desarrollar una gradual “guerra de posiciones” al interior del gobierno de Evo Morales mediante una serie de micro-golpes de Estado, induciendo conflictos sociales y manipulando la información (ello explica su obsesión por controlar a la prensa y convertir a los periodistas en sumisos soldaditos bajo su mando) hasta niveles extremos como en la matanza de Porvenir, la represión de Chaparina, los conflictos cocaleros en Apolo, la ruptura con los mineros cooperativistas, motines policiales y militares, etcétera, que terminan debilitando la gestión y la imagen de Evo Morales, pero fortalecen personal y políticamente al Ministro de la Presidencia, como “el hombre de las soluciones”, para quien toda salida “eficaz” pasa por la militarización del conflicto, es decir la total represión.

Tras cada conflicto que induce a extremos de letal gravedad, Quintana sale más fortalecido. Su imagen pública es la del principal “protector” de Evo Morales frente a las tempestades que el mismo Ministro de la Presidencia desata con sus habilidades para la infiltración en los movimientos sociales y para la manipulación mediática. Y si en este proceso de deterioro inducido el país llegara a sufrir una crisis irresoluble de ingobernabilidad y se alejara para siempre la posibilidad de la re-elección, la inminente salida sería un golpe o autogolpe de Estado encabezado por el mismo Quintana. Tal su objetivo final.
No es casual que tras cada conflicto social que estalla en Bolivia, Evo Morales intuye que en el transfondo de esos disturbios “hay un golpe de Estado”.
Por ejemplo, durante el último conflicto librado con los cooperativistas mineros, en agosto, el Presidente declaró: “Otra vez, el gobierno nacional derrotó un golpe de Estado. De eso estoy convencido“.

Mas de lo que también debería convecerse nuestro principal gobernante es que tales golpes de Estado se los propina desde muy adentro, en el entorno presidencial más íntimo, su mimado Ministro de la Presidencia.

La Propaganda por encima de la Información
Como si Bolivia estuviera invadida por enemigos externos librando una verdadera guerra convencional, las “líneas” propagandísticas que bajo una visión estrictamente castrense imparte Quintana a los comunicadores y relacionistas públicos del Gobierno (e incluso a periodistas del sector privado “cooptados” mediante prebendas o amedrentamientos) son adoptadas pasivamente como “línea oficial” del Ministerio de Comunicación, uno de tantos ministerios del Gabinete subordinados ciegamente al Ministro de la Presidencia.

“Todos los ministerios deberían comprar un espacio en el Facebook, todos sin excepción”, ordenó Quintana a los relacionistas públicos del Gobierno, en una reunión que se realizó dos semanas antes del Referéndum Constitucional. Entonces el “super Ministro” había caracterizado la coyuntura desatada por el escándalo de su antigua “discípula” Gabriela Zapata, en una “situación de guerra”. “Hemos perdido una batalla”, les dijo, y por tanto era necesario “recomponer el teatro de operaciones”. Y ordenó que a través del Facebook se debe “metafóricamente combatir al enemigo por aire, por mar y por tierra”.
Habiendo sido capacitado como militar anti-subversivo en la Escuela de Las Américas cuando hizo un curso de Satinador en el Comando Sur de Panamá gracias a una beca que le otorgó el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, Quintana aprendió que el control de la información y el manejo de los medios es consustancial con estrategias castrenses para la toma, control y mantenimiento del poder político.

Por ejemplo el Ministerio de la Presidencia a través de su jefa de Gabinete Maya Memtala, y en varias ocasiones con la intervención directa del propio Ministro, define los contenidos y titulares de apertura del periódico Cambio, por encima del Ministerio de Comunicación, y decide qué medios no gubernamentales deben ser vetados a publicidad estatal mediante una cerradísima “lista negra” (lista encabezada por Sol de Pando obviamente).

Para Quintana la Contrainformación-Propaganda es un arma indispensable en la “guerra de posiciones” (golpista) que este ex militar viene desarrollando para beneficio propio dentro el régimen, en las narices de Evo Morales y García Linera, articulando cada una de sus acciones con las privilegiadas cúpulas castrenses del actual régimen.
El grave daño que ha implicado este proyecto del golpismo quintanista contra la profundización de la democracia y contra la revolución cultural iniciada en octubre del 2013, es la inobjetable y absoluta pérdida de identidad indígena en el Gobierno que preside Evo Morales siendo rehén palaciego de Quintana.

Un Gabinete ministerial sometido a las consignas de Quintana
El poder casi absoluto que Evo Morales delegó en su Ministro de la Presidencia le dió a Quintana un control político y administrativo que va más allá del área de Inteligencia y Seguridad. Este ex mayor del Ejército es prácticamente dueño de todo el gabinete en el Poder Ejecutivo, además del Ministerio Público (Fiscalía General del Estado) y los aparatos armados (FF.AA. y Policía).

Todos los ministros de Evo Morales (con excepción aparente de los ministros de Gobierno Carlos Romero y de Obras Públicas Milton Claros) le deben el cargo a Quintana. El único Ministro a quien Evo Morales invitó directa y personalmente sin mediación alguna, es Tito Montaño de Deportes.

El ejemplo más visible de esta dependencia ministerial del quintanismo es el Ministerio de Comunicación, el favorito de Quintana. Las dos últimas ministras de esta cartera, Amanda Dávila y Marianela Paco, totalmente sometidas, no tomarían ninguna decisión sin consultar previamente con Quintana, a quien le dicen “jefe”. Por ejemplo, es Quintana, y no la Ministra de Comunicación, quien decide cuáles medios periodísticos pueden o no recibir publicidad del Estado.

Otra cartera ministerial sobre la cual Quintana ejerce un absoluto e irreductible control, es el Ministerio de Defensa, desde donde el Ministro de la Presidencia ha desarrollado intensos vínculos clientelares y prebendales con el ámbito militar del cual él proviene. Es Quintana, por encima del Presidente del Estado, quien determina cada año la Orden General de Destinos violando incluso la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, lo cual ha puesto a las FF.AA. del país bajo sus pies. A la hora del agradecimiento por los servicios prestados en las tareas de espionaje, infiltración y represión, varios militares de su entorno íntimo son premiados con cargos de privilegio en la administración pública así como en el servicio diplomático. Por todo ello aseguramos que el ministro Juan Ramón Quintana es el único civil que detenta un activo y peligroso mando de tropa en Bolivia.

Empezando por ministros y viceministros, el personal jerárquico, técnico y operativo en los demás ministerios estratégicos —como los de Energía e Hidrocarburos, de Mineria, de Agricultura, de Planeamiento y de Economía— fue designado por “recomendación” y aval personal de Juan Ramón Quintana, atenido a su estrecha y privilegiada relación con el Presidente.

Su influencia subterránea no se limita a la designación de cargos, abarca sobre todo la imposición de millonarios proyectos y contratos en su gran parte lesivos a los intereses del Estado y de los cuales el presidente Evo Morales no siempre toma conocimiento.

Esta sobredosis de poder que enloqueció a Quintana le llevó a erigirse en el principal estratega electoral y de proselitismo cotidiano que apunta a eternizar este perverso esquema político —el quintanismo—, mediante re-elecciones ad infinitum, utilizando la imagen y figura popular de Evo Morales como su caballo de troya para ganar votos.

Como máximo jefe de campaña en cada proceso electoral, Quintana recauda dinero extorsionando a empresarios nacionales que se han visto obligados a someterse a sus designios o de lo contrario caer en la ruina sufriendo represalias legales e impositivas; y en ese mismo afán extorsivo con fines electorales Quintana no vacila en vincularse con organizaciones mafiosas y tradicionales sectores corruptos de la política boliviana, de ultra derecha, que ahora son fervientes militantes del partido gobernante y que, a pesar de su habitual racismo, se declaran más “evistas” que el mismo Presidente indígena siguiendo el discurso adulador e hipócrita de Quintana. En los negocios turbios como en la política perversa, todo vale.

Esta irresponsable estrategia totalitarista de Quintana le pone al propio Evo Morales, rehén del Palacio Quemado, más cerca de las mafias y de grupos organizados de la corrupción, que del Pueblo mismo que votó por él.

En ese contexto, fue el ministro Juan Ramón Quintana el responsable directo dentro el Gobierno para la llegada irregular y criminal de la quebrada empresa venezolana Lamia a Bolivia.

lunes, 2 de enero de 2017

con la modestia y sencillez que le es habitual Francesco lo pone claro que "no hay una manera correcta de hacer algo incorrecto" incorrecto es pretender reponer en la Presidencia a Morales, que pretende quedarse hasta siempre en el Palacio Quemado...para ello, le secundan "abogados terroristas del derecho" y los buscapegas incansables de succionar al Estado. valioso razonamiento del Profesor Científico.


No hay una manera correcta de hacer algo incorrecto



Francesco Zaratti

La polémica que recién ha surgido por el antojo de poder de… ¿una persona?, ¿unos dirigentes adictos a la prebenda?, ¿unos ineptos buscapegas?, ¿unos abogados, terroristas del derecho, obligados a arreglar lo que le mete nomás su jefazo?, me trae a la memoria el desahogo de mi abuela cada vez que yo intentaba convencerla de algo absurdo. Me decía, sonriendo: “¡Vete de misionero al infierno!”.

Hoy a la misión imposible de convencer a los actuales gobernantes de respetar el referéndum del 21F, se han consagrado varios líderes de opinión, cuyo compromiso se sustenta en el categórico argumento, aprendido de un maestro de espiritualidad, de que “no hay una manera correcta de hacer algo incorrecto”.

Se ha escuchado, por parte del coro cada vez más desafinado de los voceros del MAS, hablar de ocho vías, luego seis, finalmente cuatro, con el único fin de incumplir el mandato del Referéndum del 21F, en línea con el irrespeto a las normas y a la institucionalidad, que es lo peor que nos deja el actual régimen. El vergonzoso caso de la empresa aérea LaMia, cuyas secuelas para el país aún desconocemos, no es un accidente, sino la consecuencia de esa ética de gobernar.

Una vía para lograr la presidencia vitalicia es directa: pedir la anulación del Referéndum debido a algo tan subjetivo como que se mintió a los párvulos plurinacionales, razón por la cual éstos se equivocaron al votar, descartando la opción más conveniente para ellos. Una sentencia, atribuida a Hegel, retrata cabalmente esta actitud: “si los hechos no concuerdan con la teoría, ¡pena por los hechos!”. Por cierto, sería catastrófico para la democracia si, con base en el criterio de unos tribunos nombrados al amparo de una reforma diseñada y ejecutada por aprendices de brujo se sentenciara la anulación de la voluntad del pueblo por motivos subjetivos.

Otra vía consiste en que un bolivarista (o sea, un sin título) aparente declinar un derecho que no tiene por la ambición de ocupar durante 180 días la “silla”, sin garantizar “matemáticamente” a su jefe renunciante que el Órgano Electoral avalará “automáticamente” la astuta jugada. Yo, que Evo, lo pensaría bien antes de prestarme a ese juego.

Sin embargo, si de hacer el ridículo con maneras absurdas de torcer la ley y la ética se trata, acá estoy para dar una humilde sugerencia. El año 2009, con el mismo fin de forzar la candidatura de Evo, se apeló a un argumento maquiavélico, que no fue el acortamiento del período del Presidente en ejercicio, como interesadamente se insinúa, sino que el país había cambiado de nombre (de República a Estado Plurinacional) y por tanto Evo Morales podía volver a presentarse como si de un nuevo país se tratara.

Ahora bien, por justa analogía un cambio de nombre del aspirante a candidato en el mismo país (Estado Plurinacional de Bolivia) lo habilitaría para un nuevo mandato como si fuera “otro” candidato. Seria, además, una salida que puede replicarse sin límites.

Mi celo patriótico, que no necesita preguntar para actuar sin fecha de vencimiento (Evo dixit), me lleva incluso a sugerir algunos nombres del “nuevo” candidato que el SEGIP (Servicio General de Identificación Personal) no tendría dificultad en avalar sobre tablas: Evaristo Mamani Castro; Fidel Chávez Zapata; Ernesto Trump Morales; Nicolás Ayma Da Silva.

Bromas aparte, si tan sólo los bolivianos asumiéramos como guía ética elemental la máxima que puse como título de mi última columna del año, toda la “derechoficción” que se intenta montar quedaría definitivamente descartada y así se evitaría días aciagos para la democracia y el país.
Concluyo esta entrega con los augurios de un año 2017 realmente “nuevo” para mis fieles 25 lectores y para toda Bolivia.