Páginas vistas en total

jueves, 23 de febrero de 2017

4 puntos básico en la crítica de Iván Arias. El Fondo Indígena, descuentos a funcionarios y otras obligaciones, el irrespeto a la CPE, y el poder más y más determinante de las redes sociales por la opción del NO con más de 260 mil seguidores. Iván se suscribe como Ciudadano de la República de Bolivia y es aceptado en todos los círculos mediáticos y políticos.

"Vamos a Andar” es una bella trova de Silvio Rodríguez con la que miles y miles de bolivianos, y bolivianas saldremos este martes 21 de febrero a festejar la victoria del año pasado, en la que le dijimos No al intento de eternizarse en el poder. ¿Por qué el 21F de 2016 Bolivia dijo no?  Recordemos algunos elementos que dieron la victoria. 
 
1. La corrupción del Gobierno fue la desgracia del Sí e impulsó a la victoria del No. El desgaste del Gobierno, después de 10 años de poder total, empezó, como es natural, a desnudar sus falencias no sólo de gestión, sino de corrupción. Y éste es un mal que el masismo va a  cargar y  está minando en su credibilidad y propuesta de cambio. El MAS ya no es futuro, sino mucho más parecido y peor que el pasado. Donde se toca salta la corrupción y esto les quita valor moral. El descarado y arbitrario manejo del Fondioc, denunciado e impulsado por el diputado indígena Rafael Quispe, fue la punta del iceberg con la que la ciudadanía se empezó a preguntar: "¿si ahí se han robado tanta plata, cómo será en otros lugares?”.  Y, sin que se tenga que esperar mucho, aparecieron varios otros casos, como el del lago Poopó o el de las barcazas chinas. 
 
2. La campaña ciudadana resistió la propaganda abrumadora del Gobierno. Miles y millones de dólares invertidos para convencernos de que el Sí  era lo mejor no lograron su objetivo. El uso y abuso del poder en vez de generar simpatía, generó rechazo ciudadano. Entre los propios funcionarios públicos había rabia contenida, porque no sólo les descuentan el 10% de su salario cada mes, sino que, además, para el referendo del 21F les obligaron a dar cuotas para poleras, les exigieron salir a pintar paredes y a marchar como zombis en favor del Sí. El Gobierno invirtió millones de dólares en propaganda y consiguió centavos de retorno. En este sentido, la campaña ciudadana fue heroica y se impuso a las estructuras del poder controlados por un solo partido.
 
 3. Mensaje coordinado y ajustado. Si bien a un principio los que optaron por el No tenían un discurso disperso y confuso, poco a poco se fueron alineando en un solo mensaje y acción. Si al principio algunos pedían el apego a la CPE, otros la renuncia de Evo o el revocatorio, la acción incesante de reuniones de diálogo entre las plataformas y las orientaciones, a través de los medios de comunicación y las redes sociales, por parte de los voceros y de los opinólogos, ayudó a que se vaya separando la paja de la espiga y, de esta manera, afinando el mensaje y objetivo del 21: "no es elección   presidencial, sólo se pide que se respete la CPE, que no se la modifique para beneficiar a dos personas y porque el poder absoluto corrompe”. En cuanto a la acción, todos consensuaron que la misma no debía ser confrontacional y que debía ser alegre y creativa. Y así fue. 
 
4. Redes sociales. La apropiación, uso inteligente y masivo de las redes sociales por parte de la opción del No permitió crear una comunidad de más de 260 mil seguidores que supieron reaccionar al toque ante cualquier tema que tuviera que ver a favor del No y en contra del Sí.
 
 Desde su derrota, el Gobierno se empecinó en desconocer la victoria del No y se aferra a violar la CPE. Esta ceguera política por parte del régimen lo aleja cada vez más del pueblo y lo deslegitima interna como externamente. El Gobierno en su miopía no sólo pone en peligro su legitimidad interna, sino también nacional en relación con  nuestra demande en La Haya. Como muy bien hace notar Jorge Marquez, el  presidente Evo, vía Twitter, dio a conocer su gran apego por las "instituciones liberal-democráticas” y lanzó una muy dura crítica a la institucionalidad chilena. Morales escribió: "Vivir en democracia, en el siglo XXI, No es gobernar con la Constitución de Augusto Pinochet”. Obviamente, la respuesta por el mismo medio no se dejó esperar y fue José Miguel Insulza, precandidato presidencial y exsecretario general de la OEA, quien respondió: "Presidente Morales la amistad entre chilenos y bolivianos no se construye con agresiones. Y cuidado con sus críticas: si usted cambia su Constitución para volver a reelegirse, podría gobernar más años de los que duró la dictadura de Pinochet”. 
 
Las condiciones están dadas para poner sobre la mesa del debate la ética revolucionaria y vanguardista del denominado "proceso de cambio”. Augusto Pinochet y Evo Morales Ayma perdieron por el voto la opción de quedarse gobernando y quedarse en el poder. El primero al haber perdido en el "plebiscito nacional de Chile de 1988” y el segundo un referendo vinculante para modificar la Constitución, el año 2016. 
 
Pinochet aceptó los resultados; en cambio, Morales  intenta encontrar salidas para seguir gobernando. ¿A dónde va el denominado "proceso de cambio”? ¿Respetará la voluntad ciudadana en las urnas? Con fe y amor, este martes vamos, salga de su zona de confort y súmese a este festejo, vamos a andar.

Ivan Arias Durán es ciudadano de la República de Bolivia.

miércoles, 22 de febrero de 2017

sociólogo que es el autor comprueba que de todos los incidentes en los 11 años de Evo, ninguno impactó como "El Caso Zapata" por la mentira que significó una gran burla a toda la Nación. cada ciudadano sintió, siente que se le engaña, que se le miente y ello es intolerable, la mentira de la Zapata (toda la secuela pertinente) no pudo reponer la verdad ni destruir la duda. lo de "cara conocida" pasará a la historia junto al presidente más mentiroso de todos.

En los 11 años de gobierno se produjeron acontecimientos que hubieran puesto en crisis a cualquier otro régimen,  Chaparina y el Hotel América por ejemplo, develados como crímenes de lesa humanidad. La diferencia de éstos estriba en que asientan en la materialidad de las cosas del mundo, son episodios que aunque se tiñan de sangre y hablan de las acciones más detestables, como el crimen, el asesinato, la violencia etcétera, se inscriben en la cotidianidad. La mentira, en cambio, afecta nuestras percepciones sobre el mundo que nos rodea, penetra unidireccionalmente en la sensibilidad humana, en el reducto donde todos todavía creemos en las buenas acciones y las buenas personas, y los hombres honestos y los mandatarios patriotas.

Si la mentira se produce en la esfera de la vida privada sus consecuencias no trastocan el orden social, pero la mentira política posee el atributo, peligroso por cierto, de afectar lo que la gente de a pie percibe como su propio hábitat, su esfera de confort. Probablemente por ello, el "caso Zapata” sea el mayor problema que tiene que enfrentar un régimen en el que los acontecimientos traumáticos y las actitudes de poder negativas sobrepasan con creces los aciertos, y los resultados objetivamente positivos desde la percepción ciudadana.

Desde Kant hasta el último de los pensadores serios de la modernidad, el acuerdo es común: no es posible vivir sin la mentira. Vivimos un mundo en que mentir es una condición de supervivencia, particularmente en el ámbito político. La diferencia estriba en que hay mentiras que restituyen la verdad y hay mentiras que la eliminan de gajo, imponen la nueva versión y se la metaboliza como evidente, cierta, convincente. 

El éxito del mentiroso pasa, en consecuencia, por el efecto logrado. En el caso Zapata se ha producido una mutación de la norma: no logró restituir  la verdad y tampoco destruir la duda.
 
Todo ha quedado en el limbo de una angustiosa espera, en la que la gente común prefiere pensar que el Presidente y sus acólitos mintieron; mientras que los afines al régimen prefieren pensar que están a punto de convencer a la sociedad civil de lo contrario. En la evolución del escándalo, sin embargo, cada intento por mitigar sus efectos  se volcó en contra de todos sus argumentos, al punto que si aseguraban decir la verdad, todo el mundo entendía que estaban mintiendo. Técnicamente hablando, el mentado caso y la atractiva señora crearon un círculo de fuego en torno al Mandatario, terrible círculo en que cada intento de solución avivaba la llama.

El efecto final es, sin duda, devastador: al presidente Morales se lo recordará más por el mentado caso y sus connotaciones semánticas (como la ya célebre frase "cara conocida”), que por cualquier otro acierto de su gobierno. No sólo porque el escándalo se inscribe en el glamour de los tiempos modernos, sino porque ha mellado la subjetividad de los ciudadanos, ha traicionado la buena fe que habita las profundidades de los hombres lejos del poder.

La situación adquiere contornos dramáticos, no sólo porque pone en duda las cualidades del Presidente, sino porque las cosas se dieron en el peor momento que enfrenta todo régimen de larga data, en el momento en que los juicios ya no pasan por la materialidad de las acciones, sino por la carga ética y moral que las avalan.

Renzo Abruzzese es sociólogo.

sábado, 18 de febrero de 2017

Rojas como docente puntualiza aspectos vitales del 21F, lo hace con la calidad de un periodista testigo de tan importante fecha y pide a Evo asumir su derrota, dejar de lado la arbitrariedad y el atropello y pensar solo en el Bien Común.

El 21 de febrero resulta ser un día histórico para un poco más de la mitad de los electores que no estamos de acuerdo con la modificación del Artículo 168 de la Constitución Política del Estado CPE) que permita la reelección del Presidente y del Vicepresidente del Estado Plurinacional, porque la democracia exige respeto a la norma, la alternancia y renovación de las autoridades, como ocurre en los ayllus y comunidades originario-campesinas del país.

Resultará también histórico porque los perdedores —oficialismo y movimientos sociales afines al Gobierno— convocan a una marcha de desagravio y piden que el 21 de febrero se declare como el Día de la Mentira, justificando que la derrota ocurrió por una serie de falsedades en la que se encuentra involucrado del Presidente y el entorno que gobierna el país y que no han sido aclarados ni desmentidos con la solvencia moral y ética que espera el pueblo. Tal parece que estas acciones buscan amedrentar a la gente que quiere expresar su rabia y descontento en diferentes actividades organizadas para reivindicar el voto del soberano.

El 21 de febrero marca una diferencia para los ciudadanos, que asumimos conciencia de la necesidad de respetar la Constitución y que independientemente de lo que puedan hacer los partidos de la oposición, surgen voces discordantes para decirle al Gobierno que va perdiendo apoyo y credibilidad en los sectores de la sociedad y en su propio entorno, por las acciones evidentes de corrupción, arrogancia, autoritarismo y desesperación por querer perpetuarse indefinidamente en el poder.

El 21 de febrero marca también la diferencia en el Tribunal Supremo Electoral, que encabezado por Kathia Uriona, su presidenta, supo hacer prevalecer la institucionalidad recuperando la confianza y la credibilidad de la población por el manejo transparente y oportuno de los resultados del referendo, además de las muestras de independencia en la gestión y administración del Tribunal y que ojalá siga en la misma perspectiva a futuro.
El 21 de febrero es un día histórico porque los bolivianos nos manifestamos por el NO, ante el uso de bienes públicos del Estado en una campaña millonaria usando vehículos, movilizando funcionarios públicos para ese fin, pagando propaganda en los medios de comunicación, repartiendo poleras y baratijas para persuadir, convencer y direccionar el voto por el SÍ. Una serie de hechos registrados en los medios de comunicación que no deja duda al respecto.
El 21 de febrero será también recordado porque la ciudadanía apeló al uso de las redes sociales, para contrarrestar la acción gubernamental que descaradamente utilizó bienes y recursos del erario nacional para propaganda política. Presidente y Vicepresidente en permanente viaje para inaugurar obras, usurpando funciones de los Alcaldes y Gobernadores en el afán de persuadir y lograr el apoyo del electorado que finalmente le dijo NO a la modificación de la Constitución Política del Estado.
El 21 de febrero finalmente —a un año de referendo donde el 51,70 por ciento dijo No a la reelección— será otro hito histórico, porque los bolivianos participarán saldrán a las calles para ratificar el No y pedir que el Gobierno respete la Constitución Política del Estado y debe hacerlo independientemente de los partidos políticos de la oposición, será la ciudadanía que se organiza para hacer prevalecer su voto y que se respete la democracia.

Que el Gobierno asuma la derrota, deje de lado la arbitrariedad, el atropello a la democracia y a la CPE, sólo para beneficiar intereses de grupo o de partido político y no pensar en el bien común de toda la sociedad boliviana.
 
El autor es periodista y docente universitario

miércoles, 15 de febrero de 2017

muy superado el pensamiento de Karen Arauz ahora nos introduce con Trump y su controvertida forma de ser, que está preocupando a los propios estadounidenses y luego al discurso del VICE que será famoso por muchas causas "su sinceramiento" y su declaración de "comunista subversivo", uy...uy vamos al texto. Gracias Karen.


DE INESTABLES Y CONFESIONES

Dura la carta que treinta psicólogos y psiquiatras norteamericanos han publicado para alertar sobre las inconsistencias del Presidente Trump quien -según su estudiado diagnóstico- sufre una  "grave inestabilidad emocional". Consideran  que puede ser un verdadero peligro no sólo para su país, sino para el mundo entero. Por ciertas similitudes, se hace inevitable que se nos proyecte en la mente, alarmas luminosas, como esas esferas hechas de pedacitos de espejos.  

..."los discursos y las acciones del Sr. Trump, demuestran una incapacidad para tolerar opiniones diferentes a las suyas, lo que lo lleva a reacciones de rabia" ..."sus palabras y conductas sugieren una profunda incapacidad para sentir empatía. Los individuos con estos rasgos, distorsionan la realidad para adaptarla a su estado psicológico, atacando hechos pero más, a quienes los transmiten"   Matar al mensajero es un escape que nos es familiar.  La prensa, las redes sociales,  y la atribución a la oposición  de unos poderes extraordinarios, es mejor que hacer autocrítica, reconocer errores y finalmente, hacerse responsables de la debacle.

Las palabras del vice súbitamente confesionales,  de relevancia inusitada, marca un momento de inflexión en las depauperadas aspiraciones del gobierno de ser aclamados como los elegidos del pueblo en el camino de la transformación y la salvación per saecula seculorum.  Es indudable que el coeficiente intelectual o la experiencia de García Linera, es ligeramente superior a otros declarantes, quienes como en el caso del ex canciller, en su frustración de ver como se han remojado los cimientos de la monolítica pirámide imperecedera, recurre a una provocación que solo atemoriza a unos cuantos.  Choquehuanca, atina apenas a ensayar una premonición bíblica,  sobre que sin  Evo Morales en el poder, correrá un río de sangre.

Los  exabruptos que se lanzan como globos de helio hacia la estratósfera, en el fondo, no hacen más que confirmar los que es inocultable. La cierta mística que se creó alrededor de la romántica figura del presidente indígena, ha desaparecido. Sus adeptos se han reducido a un grupo de los que  han sido constantes invitados de la fanfarria del poder, o de los que tienen algún pecadillo inconfesable,  hasta de los que saben que si hay algo a lo que no pueden renunciar, es a la impunidad. Es lógico que los que metieron la mano en la lata   o se adjudicaron obras a la mala,  sepan que la alternancia en la administración, los descubrirá y serán interpelados sin miramientos.

El vice presidente comienza esta etapa de sinceramiento, tirando el fardo del referéndum para cambiar el 168, aceptando que fue una aventura empujada por el entusiasmo de algunos movimientos sociales, que necesitaban tranquilidad para poder continuar con su disfrute.  Por eso no le quitaron el trasero a la jeringa. Al fin que eso tampoco le molestaba a la dirigencia del MAS menos a los propios gobernantes. Tener un contrato extendido, con todas las facilidades de disponer de un bien a tu regalado antojo, es muy tentador. Una cosa es tener que devolver una casa en dos años y otra, tener la seguridad que nadie te molestará por un período largo o mejor aún, indefinidamente.

"Conspirador" tiene algunos sinónimos como "calculador; intrigante; subversivo y traidor". Vaya. No podemos saber a cuál de sus acepciones se refiere García Linera para autodefinirse, aunque todas, se acercan bastante a la imagen que el país tiene de él. Ha confesado también, que es "guerrillero y comunista". Ahí surge la certeza de su verdadera capacidad de maniobra. Un guerrillero comunista, se pasa por el forro la democracia. Excepto, para valerse de sus mecanismos como un medio de llegar al poder y usar el voto ciudadano para el logro de sus propios fines. De todos modos, todas estas descripciones que hace de sí mismo, es una aproximación a que la derrota democrática de todos modos, no sería de su incumbencia. Y eso tiene aroma a curarse en salud.

Hace unos meses, ante la obsesiva insistencia de una nueva postulación,  expresé que dan ganas de que se les acepte el reto que hoy usan de muletilla:  "la oposición le teme a las urnas, por eso se niegan a una nueva elección". Sabemos que un nuevo referéndum, sería una derrota mucho más contundente que la del 21 F. Sin culebrones lacrimógenos de por medio. Sus otras tres opciones, - también ajenas a la CPE-, significaría la desaparición de sus aspiraciones dinásticas. La venganza que se están cobrando por adelantado, es un boomerang implacable.

 Las posturas ideológicas se están desenmascarando. Pronto, el nuevo rumbo que marcará el futuro, provocará un éxodo de roedores que han estado mordisqueando las bases donde se asienta nuestra democracia. Pareciera que los desafíos delincuenciales de cierta socapada dirigencia y la judicialización de todo lo que resulta incómodo, ya no es suficiente. El accionar del oficialismo en esta década los volvía predecibles. Ahora, en virtud a la inseguridad y desconfianza entre los mismos cófrades, solo Dios sabe.

Karen Arauz

 

martes, 14 de febrero de 2017

Carlos Sánchez muestra cómo el modelo electoral Socialismo XXI, está disenado para elecciones ganadoras, a sabiendas que "los socialistas ganan" porque dejan de ser libres, justas y basadas en el sufragio universal, así muestra "el juego maquiabélico de muertos que votan, o convalidación de votos nulos, blancos...veamos


 El modelo electoral del SSXXI, aplicado en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, está diseñado para que haya elecciones, haya votación pero siempre gane el oficialismo. El margen de triunfo de la oposición debe ser muy grande para neutralizar el fraude oficialista como sucedió en las elecciones 2015 para la Asamblea de Venezuela o en el referéndum del 21F en Bolivia. Enfrentamos la coartada con la que las dictaduras nacidas del proyecto castro-chavista en la región, se presentan como democracias alegando que el pueblo vota, cuando en realidad le quitan al proceso electoral las características de ser transparentes, “libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo”, como manda el Art. 3 de la Carta Democrática Interamericana.

En las elecciones del 19F los electores ecuatorianos recibirán 5 papeletas para elegir presidente y vicepresidente de la República, asambleístas nacionales, legisladores provinciales, parlamentarios andinos y la quinta de consulta sobre los paraísos fiscales. La lucha está centrada en la elección de presidente y vicepresidente, por eso el “fraude institucionalizado para simular democracia” abarca como mínimo: el control de los órganos electorales y judiciales cuyos personeros responden al régimen; el cambio la organización territorial electoral a favor del oficialismo; la modificación del porcentaje para ser elegido, pues ahora para ganar en la primera vuelta solo se necesita el 40% de “votos válidos” con ventaja del 10% sobre el segundo; la manipulación de inscripción ciudadana, al extremo que sobre una población de poco más 16 millones de ecuatorianos hay 12,4 millones de votantes registrados, lo que representa que en Ecuador supuestamente votan más del 78% de los habitantes!!; la inhabilitación de candidatos como Villavicencio y otros; la utilización de todo el aparato del estado a favor de la candidatura oficialista con Correa como jefe de campaña; la utilización de medios de comunicación y espacios del gobierno para campaña oficialista en desventaja para los opositores; el cohecho y la prebenda electorales operados desde el gobierno…

Existen denuncias de que más de un millón de muertos están inscritos y que podrían participar para ayudar al régimen, porque el indicador más grave es el sistema de cómputo de los votos válidos, nulos y blancos. El Universo ha publicado la opinión de Germán Rojas, experto en matemática electoral, quien plantea que en caso de que el 20% de los votantes anule o deje en blanco, un binomio presidencial puede ser escogido en primera vuelta si alcanza el 32% de los votos totales (incluyendo los nulos y blancos) y si quien le sigue tiene menos del 24%. Así “ni siquiera la tercera parte de los electores ya elegiría a un presidente, porque en vez de que la mayoría absoluta sea en función del total de votos, se la calcula del total de lo que se conoce como votos válidos”. El sistema electoral con el gran número de inscritos para votar, estaría arreglado para que el oficialismo con solo el 32% de votos “elija fraudulentamente” a Lenin Moreno y Jorge Glas en la primera vuelta.
Así resumido el fraude, el tema de la corrupción es de escándalo. Entre otros casos, el denominado “lava jato”, o sea la corrupción creada por el Foro de Sao Paolo a partir de los gobiernos del Partido de los Trabajadores de Lula y Rousseff en Brasil y expandido por toda la región, incrimina directamente a Rafael Correa y su gobierno porque el Departamento de Justicia de EEUU ha revelado que 35.5 millones de dólares fueron entregados por Odebercht como sobornos en Ecuador.
Correa ha reaccionado pidiendo “beneficio de inventario” (¡!??) e implementando acciones de estado –fiscal oficialista de por medio- para evitar que se conozcan los nombres de las personas que recibieron o intervinieron en los sobornos, logrando –hasta ahora con éxito- que no aparezcan ni se confirmen nombres de su entorno, el suyo ¿o como señalan las redes sociales, el de su candidatos a la presidencia y vice presidencia? En este caso Correa está señalado por lo menos como encubridor y parece que “el que tapa otorga”.

Otros escándalos de corrupción como el caso Petroecuador con denuncias de su ex presidente Capaya contra su propio gobierno y concretamente contra el candidato Jorge Glas, como lo ha registrado el Miami Herald y otros medios, hacen urgente la necesidad de que la formula oficialista gane las elecciones del 19F en primera vuelta, objetivo que solo pueden conseguir con fraude. La necesidad de Rafael Correa de imponer el triunfo de Lenin Moreno-Jorge Glas, tal vez se está viendo acrecentada ante su miedo de seguir los pasos del ex presidente del Perú Alejandro Toledo ahora acusado por la corrupción Odeberecht, con orden de prisión y recompensa en dólares por su captura.

En la segunda vuelta los candidatos oficialistas no tienen ninguna opción. Si el resultado del 19F es una segunda vuelta electoral, cualquiera sea el candidato que resulte segundo, éste se vislumbra como seguro ganador y próximo presidente de Ecuador, porque en términos reales y de acuerdo a todas las encuestas –incluso las oficialistas- el Ecuador quiere cambio y el SSXXI correista tiene a más de dos tercios de los ecuatorianos en contra por muy justificadas razones.

*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy

jueves, 9 de febrero de 2017

Susana con brillo describe el "ego de Evo" que se va convirtiendo en una referencia del narcisismo moderno, semiendiosano por sus adulones. este texto en nivel científico debe ser conservado con primor.


Las élites “chupatetillas”

Susana Seleme Antelo


 




En cualesquiera de sus usos, ya sea en filosofía, en Derecho, psicología, política, o lingüística, una persona es un ser racional, con identidad propia, que remite al hombre o a la mujer capaces de responsabilizarse de sí mismo en una sociedad organizada. Personalidad, en cambio, es el concepto que establece las diferencias entre una persona y otra. Cada cual tiene su propia personalidad, definida como un diverso conjunto de aspectos que hacen al temperamento, carácter, rasgos, conductas, entre otras características. De ahí que el culto que se le rinde a alguien no es a la personalidad sino a la persona.
El culto a Evo Morales Ayma, no es a  las  diferentes señales buenas o malas  de su personalidad, es a su persona. Ese culto  se ha construido sobre la base de relaciones sociales jerárquicas, que imponen una  dominación real y  simbólica en detrimento de “otros”, que rechazamos su discurso, sus acciones políticas, sus imposturas y su endiosamiento insultante, como repetir que es políticamente ‘insustituible’. En el materialismo histórico, del que algunas personas del régimen se dicen tributarios,  no
existen los insustituibles, en virtud a la dialéctica que es cambio y contradicción permanentes.    
El culto a la persona de Evo Morales,  tras 11 años de “prensa y propaganda”  millonaria,  se ha convertido en un ‘habitus’, como diría Pierre Bourdieu. Es decir, una costumbre anclada en el proceso de reproducción del orden sociopolítico imperante: el llamado proceso de cambio, que ya olvidó al agónico socialismo del siglo XXI. Se trata de un ‘habitus’ aceptado y estimulado por el propio  Morales. De ahí que el  ‘Vice’, sus ministros funcionarios, militantes y la nutrida clientela política adicta a la prebenda oficialista, se han convertido en  expertos aduladores, zalameros, marrulleros,  tiralevitas, lavacara y “chupatetillas”.
Este último término no existe en el diccionario de la Real Academia Española. Pero podría considerarse una contribución que devela los entresijos de la política en la Bolivia de Morales.  En los hechos,  el sustantivo adjetivado “chupatetillas” descubre el hasta ahora velo impenetrable  del mito del ‘proceso de cambio’ y de su líder. ¿Se habrá dado cuenta de su aporte? Ha develado las verdaderas relaciones  sociales jerárquicas de la acción política, que sustituye la verdad por las apariencias, merced a la repetición interminable de estereotipos para arraigar el culto a la persona de Morales. Ese culto parte de mitos ideológicos construidos por élites que disponen del poder político, económico y cultural para conservar formas abiertas o solapadas de apropiación de las riquezas que se generan en el país –vía la corrupción- y de la conciencia de la sociedad.  Lo han hecho  a través de mitos cuidadosamente cultivados para consolidar la dominación política que les permite transformar a las y los ciudadanos en personas acríticas, mal informadas y manipulables,  con o sin  violencia explícita.
El museo de Orinoca, un pueblo de 600 habitantes  en el Altiplano, donde nació Morales
es un buen ejemplo. Lleva un nombre altisonante que nada aporta a la cultura pluri y multi de Bolivia, definida así muchos años antes de que él asumiera su primer mandato en 2006. Ese museo que costó de más de Bs. 50 millones -7 millones de dólares- luce una estatua de Morales en tamaño natural, como las de Stalin, Sadam Husein y compañía.  Otro signo del culto a su persona y otro sopapo a la ciudadanía que clama por  ítems para salud y educación de calidad en contenido e infraestructura,  sin olvidar la escasez de agua, en la ciudad de La Paz y otras.
Los “chupatetillas” que decoraron el  museo, a falta de obras de arte, instalaron una sala con camisetas con las que Morales jugó partidos de futbol siendo presidente. ¿Estará aquella con la hizo gala de su personalidad colérica y vengativa, al punto de asestarle un rodillazo en los genitales a otro jugador? No conoce el sentido del ‘juego limpio’, ni en el deporte, ni en la política, ni en las relaciones personales.
Tampoco le interesa practicarlo. De ahí que él y sus ‘chupatetillas’ insisten en desconocer el voto popular que el 21 de febrero de 2016, en histórico Referéndum, Bolivia dijo NO a su re-re-reeleción en 2019. Sería la cuarta, violando otra vez el artículo 168 de la Constitución que permite solo una reelección.
Ese NO fue la más contundente respuesta a sus intención de quedase en el poder “para toda la vida” y apropiarse de la conciencia social de Bolivia y de sus aspiraciones democráticas. Ese NO fue mucho mayor al 51 % que nos adjudicaron.  Fue la respuesta al uso y abuso del poder que carga con muertos, presos, exilados políticos y violación al Estado Democrático de Derecho.
Podrán desgañitarse vociferando de que aquel NO fue producto de la mentira.  Pero, lo concreto es que Gabriela Zapata existe y que está presa;  que la empresa china CAMCE  y sus jugosos contratos son reales, lo mismo que el “vicioso” modelo de gestión pública, como califica la Fundación Pazos Kanki la corrupción en el Fondo Indígena, vicio ya enraizado en todo el aparato del “proceso de cambio”. 
En el primer aniversario del 21 F saldremos a festejar  aquel NO. Estamos convocados por
las plataformas ciudadanas que lo hicieron posible. Saldremos  comprometidos con Bolivia, con la democracia y las libertades políticas,  sin dejarnos provocar  por los/las “chupatetillas” y los demás que rinden culto a la persona del tirano Morales.
 
 
 

 

Los Tiempos insiste con toda razón que la impunidad "proteje" a los transportistas que hacen y deshacen, someten no solo al pueblo con sus bloqueos de calles y puentes, también a la autoridad que "transa" con sus peticiones fuera de lugar para "evitar que el pueblo sufra"

El sorpresivo bloqueo de puentes y calles protagonizado en la ciudad ayer en la mañana por parte de los choferes del transporte libre, exigiendo que sean atendidas sus demandas, es una muestra más de la poca sensibilidad que tienen los dirigentes de este sector con relación a la gente y la solución parcial acordada es otra muestra más del temor y sometimiento que tienen las autoridades del Gobierno municipal para ordenar este abusivo sector.

Además, las autoridades desaprovecharon que efectivos de la Policía actuasen para levantar los bloqueos y garantizar la libre circulación, operación que no la había cumplido desde hace mucho, por las diferencias político-ideológicas entre la Alcaldía y la Gobernación.

No se trata, de ninguna manera, de desconocer el derecho que tiene este sector de presentar demandas; lo intolerable es que sus dirigentes se sientan dueños de la ciudad, al punto de provocar el cierre de los establecimientos educativos, poniendo en riesgo la seguridad de los estudiantes, el retraso en el arribo a las fuentes de trabajo o la imposibilidad de cumplir trámites. Se trata, sin duda, de perjuicios concretos de los que nadie se hace responsable. Para peor, otro sector ha anunciado que se encuentran en “vigilia”, en actitud claramente provocativa.

Como señalamos en forma insistente, debemos esforzarnos por crear una cultura de respeto al espacio público y no se puede aceptar que, por defender intereses particulares, se perjudique de semejante manera a la ciudadanía y que quienes lo hacen se beneficien de una acción judicial laxa.
El primer paso es, sin duda, que termine la impunidad…