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viernes, 19 de agosto de 2016

después de LT, ahora El Deber se ocupa de cooperativas que no son tales. en Perú y Colombia las llamas empresas "ilegales" porque como en Bolivia están fuera de las normas. "hacen lo que les viene en gana" no pagan impuestos y en materia social no tienen control, en materia de seguridad física se aplazan. solo reparten el dinero de la venta de minerales al Estado. buscar soluciones de fondo, no simples paliativos.

Una muy fuerte tensión tuvo que vivir el país a raíz de las discrepancias entre el Gobierno nacional y las cooperativas mineras del occidente, lo que tendría que invitar a una meditación menos nerviosa, pero sobre todo más profunda. Una de las preguntas que han surgido en los días de tensión es si las cooperativas mencionadas deben o no pagar los impuestos de ley, pues salió a luz que pagan solamente el 1% de sus utilidades, mientras que las empresas privadas, e incluso las estatales, pagan el 7%.

A propósito de ello, se recordó que esas empresas gozan de algunas ventajas adicionales, como el derecho que tienen a explotar algunos parajes mineros que figuran en el patrimonio de la empresa estatal, Comibol. Esas transferencias son hechas sin cargo alguno.
Otra ventaja que tienen consiste en que han recibido equipos y maquinaria de la estatal por unos montos que luego fueron condonados, así como algunas deudas en efectivo. En el análisis no debería interferir la consideración de si las cooperativas mineras del occidente tienen o no una ligazón política con el Gobierno nacional, como se ha mencionado en los días del conflicto.

Acerca de los impuestos, considerando lo que dice la ley de cooperativas, habrá que fijar las condiciones de operación tomando en cuenta que, en este caso, se trata de la explotación de recursos naturales no renovables de propiedad del Estado boliviano, lo que las diferencia de otras cooperativas que operan en el país. Y todo esto podría llevar a revisar la situación de empresas que, con el nombre de cooperativas auríferas, operan en el territorio nacional.

Este tipo de operaciones reciben, en Perú y Colombia, la denominación de ‘minería ilegal’, por el hecho de que no pagan impuestos ni cuidan el medioambiente, llegando a arrojar mercurio a los ríos, lo que causa un daño irreparable.

Para este caso convendría tomar contacto con autoridades de esos dos países que prohíben esas explotaciones, a tal grado que lo que ellas producen no puede ser comercializado dentro de sus territorios ni exportado.

Una buena oportunidad se presenta para el país a raíz de este conflicto provocado por exigencias de las cooperativas mineras del occidente. El caso puede provocar una revisión global de este tipo de empresas y de sus operaciones en el territorio nacional

sábado, 13 de agosto de 2016

Previus. el Gobierno del MAS ha cometido un pecado mortal al pactar con las llamadas "cooperativas mineras" que de tales solo tienen el nombre. son grupos de explotación a jóvenes contratistas que ganan según producen. para ellos no hay Ley, ni seguridad física y menos social. cuánta diferencia de la forma de trabajo en COMIBOL. Los Tiempos no lo dice por decoro, lo cierto es que no cabe diálogo con los ilegales, no tuvieron miedo de causar heridas a más de un centenar de policías, que el Gobierno los entregó como "corderos de sacrificio a los desaforados" sólo cabe exigir el respeto a la Ley y ahora también el resarcimiento por cada uniformado herido.

Diversos estudios muestran que en el país prima la opción preferencial por el conflicto. Se trata de una larga tradición, legitimada por el apoyo que particularmente desde los sectores académicos y políticos (mientras no se ejerce el poder) se ha dado a la toma de las calles para la protesta, de manera que el conflicto fue convertido en un mito que incluso contendría ribetes de madurez democrática.
En esos análisis no se toma en cuenta, obviamente, cómo esta opción de lucha gremial, sindical o política afecta los derechos de la mayoría ciudadana a la que, además, le exigen su adhesión. No hay paro, bloqueo o toma de calles sin que los organizadores pidan a la población disculpas por las molestias que provocan, para de inmediato pedirle que “comprenda que su lucha (de objetivo claramente sectorial) también la beneficiará”.
Así, desmitificando el conflicto se puede observar que, por lo general, se trata de manifestaciones de poder antiestatales desde específicos sectores que se sienten representantes del interés nacional. Esta visión, además, es adobada con  manidos conceptos ideológicos sobre el ejercicio del poder.
En el frente, los eventuales inquilinos del Gobierno perciben que esa visión, que fue parte de sus postulados en el llano, atenta contra la buena gobernanza y se dan cuenta de que el recurrente conflicto socava sus propios cimientos.
Esta situación se observa en el conflicto entre el Gobierno y los cooperativistas mineros y un clímax demostrativo es el momento en que Policía y cooperativistas “intercambian prisioneros”. Asimismo, esta pérdida de horizontes ideológicos se constata también en el campo simbólico, cuando una de las demandas del sector es prohibir la organización de sindicatos en las cooperativas mineras, en las que, como se ha comprobado, se sobreexplota la mano de obra, con la misma intensidad con la que se incumplen elementales obligaciones sociales y ambientales.
Obviamente, el Gobierno debe realizar los mayores esfuerzos para recuperar la paz social y normalizar la vida cotidiana en el país dentro del marco constitucional y legal vigente. De lo contrario se afecta la capacidad de gobernanza, extremo que se debe evitar utilizando todos los instrumentos que la ley otorga para ese fin.
Un mecanismo clave para ello es privilegiar el diálogo y el cumplimiento de las normas vigentes, condiciones que, lamentablemente, no están dadas porque son 10 años en los que se privilegió otros instrumentos de negociación como la de dividir a los sectores, cooptar dirigentes, distribuir prebendas, ejercer directa represión, bajo una concepción hegemonista del poder.
Hoy, en otras circunstancias, pareciera que ha llegado el momento de que el Gobierno revise esa forma de actuar e incorpore en su práctica del diálogo transparente con los sectores, lo que será posible si comprende que hay muchos factores que han provocado su pérdida de hegemonía cuanti y cualitativa.
Si así lo hace, será posible restablecer la paz social. Si mantiene la decisión de seguir utilizando otros mecanismos, la sucesión de conflictos que no sólo que afectará a la población en su rutina cotidiana, sino también a las propias autoridades.

miércoles, 10 de agosto de 2016

vuelve a nombrar los casos de corrupción que no son todos, porque siempre hay novedades. las incongruencias, las contradicciones son tales que provocan aberración, lo sucedido el 6 de agosto con el colosal incendio en Cochabamba sin auxilio alguno porque "estaban jugando los soldaditos de plomo a cientos de kilómetros" el pueblo comprueba la iniquidad y el despilfarro.


MAS ABERRACIONES


Parece que todo se resume a la insensatez. Y a la incompetencia. Si a esto le añadimos la absoluta convicción que Gobierno y Estado son sinónimos, y peor aún cuando creen que ese Estado les pertenece -como a un cocalero su "cato"- tenemos como resultado condiciones ideales para la formación de la tormenta perfecta que vemos venir.
La Nación de Buenos Aires, publica en la fecha la adquisición de  24 aviones T6-C por 300 millones de dólares para enfrentar al narcotráfico sobre todo, en la más porosa de sus fronteras que es, obvio, el norte. O sea que nuestro límite con la Argentina es considerado "poroso" lo que en buen romance significa, frontera perforada, filtrable, de regalado acceso. Y claro, no es para menos. Las avionetas que constantemente dejan caer envoltorios de cocaína en territorios a un par de kilómetros de la frontera, se les ha vuelto inocultable  ahora que por fin han abierto los ojos, después de los últimos ocho años de la administración kirchnerista que estuvo  muy ocupada saqueando su propio país.
Nosotros somos mucho más prácticos y tecnológicamente avanzados . Esa misma cantidad de dinero, se invirtió en la compra de un satélite, cuyo destino -por ende su utilidad-, es un secreto impenetrable.  Pero a estas alturas, el tema del lacrimógeno satélite, es una menudencia. Seguro alguien se está dando el trabajo de desglosar el platanal que se ha gastado en proyectos improductivos, inoperantes y desahuciados. La falta de planificación con que confronta García Linera a los Gobernadores que están embalados  reclamando el escamoteado Pacto Fiscal, es con la misma energía con que el país ha interpelado el 21F por la apropiación indecente de  instituciones, la sombreada y discrecional asignación de recursos públicos, encarados más mediática y electoralmente, que de genuino interés de servir y hacer las cosas bien.
A casi once años de esta administración, las idas y venidas con proyectos -ni asoma una realización-  tales como el Mutún -a cuyos supuestos realizadores de resonantes contratos que terminan en simple cobro de boletas de garantía-, el gobierno tiene la extraña habilidad de olvidar por completo, la contraparte y soporte estatal necesario para avanzar. Misicuni, el verdadero karma cochabambino, es soslayado en la toma de medidas con verdadera voluntad política. Con una frivolidad sádica, pretenden consolar al otrora granero de Bolivia, con la promesa de un estadio monumental para ser sede de un mundial de fútbol.
Son apenas ejemplos de cómo la administración masista, ha  usado  discursos y festivas inauguraciones de obras, con un entusiasmo digno de un cierto grado de verosimilitud. A las pobres vacas las han adelgazado por exceso de ordeño y falta de nuevos pastos.  La micro- corrupción de la que hace alarde el vice Presidente, es cuestión de perspectiva. Cientos de millones de dólares en edificios innecesarios excepto por su utilidad para autosatisfacción caudillista, otros tantos esfumados en el Fondo Indígena, en asignaciones directas, en la instalación de plantas alejadas de acceso directo a vías de un ferrocarril que lo haga viable como el caso  de Bulo Bulo,  hasta una ingenio azucarero...sin caña. Sobre corrupción y su medición  hay mucha, mucha tela que cortar. Y no es plantando un par de cabezas de turcas en diferentes cárceles en el afán de poner en escena un transparencia que está muy lejos de ser verdadera.
De Yacimientos, hay poco sobre lo que los entendidos no se hayan aún pronunciado. La nacionalización lleva un gigante signo de interrogación. Y nunca está demás una fría y objetiva reflexión sobre el reconocimiento a que los de "antes" han sido parte por las certeras exploraciones y posteriores explotaciones que mal que les pese, es lo que les ha permitido aprovechar los altísimos precios para la bonanza que se vivió.
El exacerbado centralismo de esta época,  sumada a la cultura del se hace lo que yo digo, ha hecho una patética demostración el fin de semana del 6 de agosto. Un incendio de importantes proporciones debido a la prolongada sequía, afectó a una provincia de Cochabamba. No se acercó el Ministro de Defensa, ni tampoco Defensa Civil. La sociedad civil, junto a bomberos y un grupo de voluntarios del SAR, son los que tuvieron que socorrer, solos, pues la ausencia de los responsables se hizo patente. Ni helicópteros, ni despliegue de tropa se podía esperar. El besa manos hizo que todos estén formados cual soldaditos de plomo, a cientos de kilómetros, por lo que el drama que se desarrollaba, tenía orden de postergarse.
San Pedro, consciente de que el pueblo está arrinconado, ha concedido un poco de lluvia al torturado territorio nacional, pero no llegó a ser tormenta. Tormenta es la se viene con las demandas regionales. Si no, miren lo que significará el enfrentamiento por Incahuasi.


Karen Arauz

jueves, 23 de junio de 2016

Karen Arauz hace luz, como antes, como siempre con sus textos precisos hoy referido a la situación de la Democracia en Argentina, en Venezuela, sin pelos en la lengua Karen demuestra el proceder de los "grupos de élite" que en nuestros países se tomaron el poder y hacen lo imposible para no soltarlo, aunque la corrupción ofrece hechos inocultables y espeluznantes.


EL TIEMPO ES IMPLACABLE


El socialismo del Siglo XXI nos ha traído, encima, una serie de tele-culebrones inéditos en países donde hasta hace poco, por la predominante tradición y educación judeo cristiana, la convivencia estaba regida por una serie de normas y principios intrínsecos, que no contemplaba el nivel de sucesos explícitos, obscenos y casi pornográficos que estamos experimentando.
Las cosas en Venezuela han llegado a límites surrealistas. En las últimas horas, se observan escenas casi extraídas de Mondo Cane, el brutal film italiano que implantó el cine shock. La violencia perversa que se observa en las calles de desesperados ciudadanos que están llegando al límite del hambre, disputándose hasta la sangre una pequeña bolsa de azúcar hasta extremos delictivos de supervivencia como son los saqueos, es más de lo que se puede procesar en uno de los reservorios de petróleo más abundantes y civilizados del mundo. El salvaje desabastecimiento de alimentos y medicinas, es inconcebible. Los que tuvieron la oportunidad de visitar la glamorosa Caracas en otros tiempos, dudan hasta de su propia capacidad de asimilación, porque es imposible dar crédito a este delirio.
La oposición que se hizo de la mayoría parlamentaria, está sufriendo lo indecible para hallar el camino de un revocatorio que evite más tragedias y muerte. La OEA está tratando de aplicar la Carta Democrática, que sería una buena opción si no existieran sujetos como Rodríguez Zapatero o Iglesias de España, que están pretendiendo ganar avemarías -y adeptos- con el caos venezolano. Los que defienden la criminal posición de Maduro y su banda, parecen ignorar que hasta ha sacado reos de las cárceles para simular marchas de apoyo al régimen. Este es un extremo intolerable. Hasta Fellini tendría un arduo trabajo para darle un guión mínimo a la más escabrosa de las realidades.
Pasará un tiempo antes de que el mundo sea testigo de la degradación de ciertos gobiernos populistas que optan por la violación de derechos y la implantación de la prebenda y el  temor  como método de sometimiento.  Y eso es exactamente lo que estamos viendo en la Argentina gracias al cambio de gobierno y donde la justicia se está liberando del cepo empezando a poner un alto a la impunidad de una docena de años. La corrupción ha sido tan descarnada y brutal, como lo es lo que se está destapando. Los encargados de manejar la obra pública, están siendo desenmascarados a niveles de locura.
La mano derecha de Néstor Kirchner, propietario de casi 300 propiedades de lujo, cuando sólo hace doce años era un empleado bancario, no deja espacio a dudas. El lavado y la legitimización de ganancias es de una magnitud tal, que tiene a los más acérrimos defensores del kirchnerismo con la cola  entre las patas, avergonzados y sin saber dónde poner la cara. El que un alto ex funcionario haya sido hallado aventando en la madrugada, bolsos con diez millones de dólares en efectivo dentro los predios de una propiedad de la iglesia, donde se encontraron además, bóvedas subterráneas de hormigón bajo el altar de la capilla, es asombroso y supera la imaginación más febril. Otro delincuente, prófugo por cuatro años, implicado en un asesinato ligado al tráfico de drogas sintéticas, cuya cabeza se sospecha es nada menos que el Jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, finalmente es detenido en la frontera con Paraguay con los dedos quemados con ácido en afán de borrar sus huellas digitales. Pese a ello, cayó.
Pareciera que no sólo los jueces y fiscales argentinos se sienten liberados de las presiones políticas de los últimos doce años y pueden ponerse en movimiento, sino que, es clara la voluntad política de avanzar hacia el  fin de la inmoral impunidad.
¿Cómo vamos por casa?  El novelón mediático de baja calidad que sin embargo tiene todos los elementos para mantener en vilo a la audiencia, no logra desterrar  la imagen ya definida de uso indebido de influencias por las confirmadas relaciones personales entre la actora y el poder. El gobierno, claramente permeable a cualquier tipo de crítica, ha reaccionado como era previsible, con una virulencia desmedida. Abogados, periodistas y miembros de la Iglesia, están siendo objeto de irracionales ataques lo que no hace más que confirmar, que no existen los pases mágicos que logren disimular  las huellas que están grabadas en piedra.
Flaco favor le hacen al Presidente sus múltiples voceros defensores, pues más allá de establecer su lado de la verdad con alguna objetividad y sentido, sólo optan por desdibujar la imagen presidencial mostrándolo como un lelo en total desconocimiento de lo que pasa baja sus pies. Ni las maniobras de ilegal continuismo  ni las bravuconadas y camorras que arman a diario, evitarán el descalabro de indeleble firma y clara rúbrica. Lo que está sucediendo en la Argentina y lo que en cuestión de horas sucederá en Venezuela, indefectiblemente sucederá aquí. No debieran ignorar al menos la Ley de Murphy, que sabiamente apunta que cuando las cosas van mal, siempre pueden ir peor.

Karen Arauz

viernes, 17 de junio de 2016

ha pasado mucho tiempo que LT no alzaba la voz con indignación y firmeza, lo hace hoy ante las "desafortunadas amenazas del Vice García Linera" que involucra a los medios incluído LT en unas maquinaciones en contra (sic) el Presidente Morales. la palabra de LT es firme y oportuna y reitera que en cuanto al tráfico de influencias y el Referendum del 21F continuará su línea sin claudicar.

Desde este espacio seguiremos esforzándonos para ofrecer una información profesionalmente seleccionada, elaborada y difundida, y una opinión plural, como establece nuestra plena identidad democrática
Hay una generalizada coincidencia en la que pareciera que, salvo en el uso de todos los aparatos estatales a su servicio para reprimir o amedrentar a quienes consideran sus adversarios, las más importantes autoridades del Estado han perdido norte si nos atenemos a las declaraciones que hacen en forma reiterada y, al mismo tiempo, improvisada, sobre dos temas medulares.
Uno, las denuncias de tráfico de influencias para beneficiar a la empresa china Camce, en la que trabajaba en un puesto ejecutivo una exenamorada del Primer Mandatario con la que tuvo un hijo. El otro, la decisión de la ciudadanía de rechazar la reforma del Artículo 168 de la Constitución Política del Estado en el referendo constitucional de 21 de febrero pasado, reforma que buscaba validar una cuarta postulación de los actuales primeros mandatarios, que la Constitución impide pues dicho artículo norma que el “período de mandato de la Presidenta o del Presidente y de la Vicepresidenta o del  Vicepresidente del Estado es de cinco años, y pueden ser reelectas o reelectos por una sola vez de manera continua”.
De acuerdo a las autoridades, las denuncias sobre el presunto tráfico de influencias y el seguimiento a las informaciones sobre el caso habrían influido en el resultado del referendo. Empero, es posible sostener que más bien haya sido la decisión oficial de distraer la atención sobre la denuncia de tráfico de influencias y para ello establecer como factores centrales del caso la relación sentimental del Primer Mandatario, la exenamorada y el hijo que tuvieron, y que presuntamente falleció, la que aportó a convertir el caso en un escándalo. Es decir, han sido las propias autoridades las responsables de publicitar el corte sentimental del caso con los resultados que hoy se observan. Probablemente no habría ocurrido esto si el Ejecutivo, hecha la denuncia, hubiera aceptado que se realice una transparente investigación sobre la forma en que Camce se adjudicó obras estatales por alrededor de 560 millones de dólares, y si hubiera indicios de delito, se procesaba a los autores y sancionarlos.
En ese contexto, el Vicepresidente, con su clásica agresividad discursiva, ha amenazado con no perdonar a quienes, según él, montaron una campaña en contra el Primer Mandatario con este tema en la que habrían participado “medios mafiosos”, entre los que citó a Los Tiempos. Comprenderán nuestros lectores, hombres y mujeres, que no se trata de una amenaza menor, pero deben estar seguros de que en Los Tiempos seguiremos informando como lo hacemos desde que el periódico fue creado, es decir, en forma responsable y buscando la verdad.
Estas reacciones muestran que las corrientes autoritarias que han recuperado fuerza dentro del MAS y el Gobierno no reconocen que la ciudadanía quiere transparencia en la gestión gubernamental, lucha real contra la corrupción y respeto al sistema democrático. Es decir, pareciera que están convencidas de que el éxito de un proyecto político y de sus operadores, no está condicionado a la voluntad ciudadana libremente expresada, sino a lo que ellas mismas creen que es esa voluntad.
Por lo demás, desde este espacio seguiremos esforzándonos para ofrecer a nuestros lectores una información profesionalmente seleccionada, elaborada y difundida, y una opinión plural, como establece nuestra plena identidad democrática.

jueves, 9 de junio de 2016

"el miedo no le calza" Erika cuando se refierea Colectivo Fuerza Ciudadana que salió en defensa del principio de ética y moral que el Vice pretende responder acudiendo a subterfugios y sofismas. ahora se van con todo para desconocer el 21F en que Evo perdió la contienda "segundo tiempo" como en el futbol le llama a una nueva consulta sobre lo mismo, con los mismos actores y posiblemente con iguales resultados.

Desde su olimpo imaginario, Álvaro García Linera declaró la superioridad del proceso político que lidera a tiempo de anticipar una nueva e “implacable” batalla frente a la ofensiva opositora carente de talla ‘ética moral’. ¿Sorpresa? Ninguna. Paradójicamente, en la Bolivia plurinacional constitucionalmente pacifista ganaron los halcones, aquellos de la línea dura y que repiten acríticamente su receta como respuesta al miedo provocado por la derrota de febrero de 2016. Después de 10 años, la fórmula guerrera parece estar fallando. Al priorizar la instrumentación política del miedo y de sus dogmas, intentan ocultar las tensiones internas que atraviesan al poder hegemónico. 

Frente al agotamiento de su agenda política, se han visto obligados a intensificar una estrategia que justifique lo política y éticamente cuestionable: desconocer los resultados del referéndum constitucional y urdir una segunda consulta proreelección bajo el formato de una petición ciudadana. En este empeño, desnudan una debilidad que comienza a minar su arraigo como fuerza hegemónica nacional. Y es que las organizaciones impulsoras de la recolección de firmas ya no gozan de buena reputación. El caso de corrupción del Fondo Indígena no es el único factor del desgaste. El ‘llunkerío’ (adulación) reverencial y religioso al líder es proporcional a los hechos que han desnudado las debilidades de su condición humana. 

El presidente no termina de entender que su proyecto, liderado por cocaleros, bartolinas, campesinos y burocracias sindicales cooptadas, poco o nada cuaja en el sentimiento de juventudes diversas, ni con una sociedad plural urbana que se repolitiza en el buen sentido. La cadena de eventos probados que mutilan derechos y libertades, acrecentada las últimas semanas, abonó el camino para la maduración de una ciudadanía que sale del letargo producido por el tiempo de bonanza y los espejismos reales e imaginarios. No tengo certeza de las formas ni de los perfiles políticos en los que decantará la bronca y el hartazgo que provoca tanta arbitrariedad e ineficiencia. 

Se han producido cambios en la sociedad boliviana que escapan a la capacidad de construir ‘relatos oficiales’ creíbles por parte de halcones del proceso. No bastará invitar como antes a caras conocidas de clases medias y citadinas. Esa posibilidad se agota, en la medida en que se despinta el maquillaje democrático de quienes activaran todos sus dispositivos a fin de garantizar su permanencia en el poder. Ello provoca coraje para salir a la calle, como ya lo hizo el Colectivo Fuerza Ciudadana, al que el miedo y los argumentos ético-morales y desestabilizadores no le calza

lunes, 30 de mayo de 2016

Talavera desde El Deber, describe los rasgos del Régimen EvoAlva, característicos de una dictadura socialista. no se equivoca para nada cuando hace ver que desde sus orígenes se mostraron díscolos a la Democracia y a una sociedad con apego al Derecho.

Aunque no es una necesidad reciente, no hay duda de que los hechos políticos que marcan la coyuntura nacional desde inicios del presente año nos obligan a escuchar la sugerencia dada por Ramón Alcoberro en el cierre de uno de sus escritos: pensar con urgencia en el totalitarismo como única manera de impedir, tal vez, que se reproduzca. Pensar, analizar y poner en agenda este tema es, sin duda, cuestión de prioridad para quienes aspiramos a continuar viviendo en democracia. No hacerlo es dar vía libre a unos gobernantes que ya no disimulan su verdadera naturaleza política, claramente totalitaria.

Rasgos de totalitarismo ya estaban presentes desde los inicios del Gobierno del MAS, en 2006. Pero entonces era imposible siquiera mencionarlos. El gran respaldo popular con el que Evo Morales llegó a Palacio Quemado, sumado al extraordinario marketing político a escala internacional que supo situarlo como “el primer indio presidente”, acobardó a todas las voces críticas que supieron ver más allá de una investidura que resultó ser más disfraz que vestimenta real. Tuvo que pasar una década de excesos de poder para que el barniz se fuera escurriendo, anulando los efectos ‘photoshopeados’ en el retrato del gran tata.

Los resultados del desgaste de esa magia están comenzando a aparecer hoy y se reflejan en una imagen más real de quiénes son los que nos gobiernan y de qué madera están hechos. No es madera noble, por mucho que intenten sostener lo contrario quienes viven de sus leños. No son democráticos, no tienen apego por el Estado de Derecho y poco les importan la independencia de poderes, la alternancia en el Gobierno y un desarrollo real del país, o un proceso de cambio, revolucionario y modernizador, del que tanto hablan.

La terca resistencia a aceptar el resultado del referendo del 21 de febrero; la irrespetuosa insistencia en violar la Constitución para forzar nuevas consultas que le den carta blanca a Evo y a García Linera para seguir en el poder; el desvergonzado sometimiento de todos los otros poderes al Ejecutivo; y el perfeccionamiento de la estrategia de terror para acallar voces discordantes o reveladoras de sus abusos de poder, son más que suficientes para advertir que se viene un particular totalitarismo en Bolivia.

Si alguien tiene dudas, sugiero revisar las actuaciones del Gobierno antes y después del 21-F, sobre todo las que guardan directa relación con el escándalo Evo Morales-Gabriela Zapata, CAMC, tráfico de influencias y, muy cuidadosamente, con la paternidad ignorada del presidente. A propósito, ¿alguien tiene noticias de la señora Gabriela Zapata?