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domingo, 4 de diciembre de 2016

en un sólo títuilo Caros Valverde lanza dos adjetivos duros. Compulsivo y Mentiroso refiriéndose a Evo Morales, Jefe del Estado Pluri. o sea lo acusa de ser un "mentiroso compulsivo" de esos que tienen mal genio, que evaden la mira, son impulsivos y dilatan e incumplen sus compromisos. lo de LaMia, rebasa la copa...sin respetar la vida de tantas personas...

¿Era necesario que el presidente Evo Morales acuda a una ‘disculpa-mentira’ para referirse a la aerolínea LaMia? ¿Era necesario que le diga al país “me ha sorprendido que tenía una habilitación, pero… no sabía nada, no sabía que había (tenía) una autorización, no sabía que era una empresa con matrícula boliviana”?

¿Por qué la disculpa? ¿Cuál es la razón de la misma? ¿Qué oculta el presidente Morales? ¿Por qué esa necesidad de ‘desligarse’ de cualquier cosa o hecho que lo vincule a LaMia?
¿En la mentira-disculpa tiene que ver el hecho de que el avión sea de un ex parlamentario venezolano chavista y vinculado, además, al presidente Maduro, llamado Ricardo Albacete Vidal, ligado y acusado de testaferro de un ‘empresario’ chino Sam Pa, detenido en octubre de 2015 por las autoridades de Beijing por “delitos monetarios y traición al Partido Comunista Chino”?

¿Busca la mentira-disculpa del presidente Evo Morales desligarse del hecho de que la empresa LaMia hizo su primer vuelo en mayo de 2015 y su permiso o autorización para trabajar era del 31 de julio del mismo año? ¿Es decir, se abre la posibilidad de que ‘la muñeca’ haya actuado en ese caso?

La mentira-disculpa del presidente tiene relación con el hecho de que LaMia ofició de ‘aerolínea oficial’ en la inauguración de la pista de Rurrenabaque, ocasión en la que el avión se llenó de militantes de su partido y, probablemente, ese vuelo tuvo ‘carácter gratuito’. Y si no fue así, habría que preguntarse si la Gobernación de Beni fue la que pagó el ‘chárter’.

Si tan solo por una vez el presidente Evo Morales Ayma (para que no quede duda de a quién me refiero) hubiese tenido la delicadeza de respetar el dolor de tanta gente en el continente americano y el mundo, y aseguraba que investigará a LaMia, cómo llegó al país, cuál es el tipo de contrato que se tiene con el propietario; si hay o no relación entre los poseedores de la licencia y el ‘empresario venezolano’, si aseguraba que era el primer interesado en saber cómo obtuvo LaMia su licencia indefinida, seguramente en este momento no estaría en boca y ojos del país mostrándose como ‘mentiroso compulsivo’ (no es su primera vez de “no sé”, “no conozco”, “no sabíamos”) y generando dudas, absolutamente justificadas, sobre su comportamiento personal, sobre su honestidad, en este caso, aumentando los niveles de desconfianza que ya se ponen de manifiesto por una ciudadanía cada vez más molesta.

(Nota del estribo: las características de los mentirosos compulsivos son: evasión de la mirada al hablar, mal genio, impulsividad, dilación e incumplimiento de los compromisos)

jueves, 1 de diciembre de 2016

en este post Castro no podía faltar la voz de Susana Seleme, como todos los jóvenes, como muchísimos bolivianos abrazó "la utopia" de una Revolución que no fue tal. que se quedó a medio camino para dar lugar a la posesión del poder por el poder, lo que hoy es Cuba al servicio de "los Castro", aunque sin ellos.


La utopía de la revolución cubana

Susana Seleme Antelo



La Cuba de Fidel nos cambió  la vida. A unos de manera luminosa porque nos dio la oportunidad de creer en la utopía de la revolución político-económico-social-igualitaria y ética, como la llevada a cabo contra la tiranía de Batista. Fue un ejemplo para luchar contra tiranos, por eso abrazamos la lucha armada sin reservas. A otros les cambió la vida de manera dramática: sufrieron cárcel, dolor, muerte, exilio y pérdidas de bienes tangibles e intangibles. La clase dominante  y alguna clase media sufrió expropiaciones sin apelación  ni atenuantes.

La revolución cubana fue la puesta en  escena de la lucha político-ideológica,  como tantas otras habidas en el mundo, pero esta con el telón de fondo de la “guerra fría”. Fue siempre de baja o alta intensidad. Las hubo altísimas, como el atentado, en marzo de 1960, contra el buque francés La Coubre, en el puerto de La Habana.  En los funerales de los casi cien muertos, Fidel lanzó la consigna “Patria o Muerte, Venceremos”. Era la guerra que luego se traduciría en la invasión de cubanos exiliados, armados, entrenados y transportados por la CIA a Playa Girón, en 1961. Para cubanos y revolucionarios del mundo fue la primera derrota del imperialismo en América Latina. Luego vendría la crisis de los Misiles rusos, en 1962, zanjada por vías diplomáticas entre Rusia, Cuba y Estados Unidos. 

Para entonces ya estaban vigentes el bloqueo y el embargo comercial, económico y financiero contra la Isla. Estos hechos marcarían la sin concesiones deriva antiimperialista,  anticapitalista y anti Estados Unidos de la revolución cubana y de Fidel Castro.

Esa Cuba, nuestra Cuba,  se acabó antes de la muerte de Fidel,  el 26 de noviembre de 2016.  Me asiste la certeza de que de la Cuba de nuestra primera juventud y algo más adultos, o la Cuba de la infancia de niñas y niños pioneros de boina y pañoleta, o de diversa gente, ya guerrillera o sobreviviente de otras guerras, se fue en otro tiempo. ¿Se fue en 2008, cuando el Comandante Fidel Castro se retiró del quehacer político, por razones de salud? ¿Se fue por la persistencia de su gigantesca presencia durante 49 años, sin atisbos de cambio en el férreo control político-ideológico-militar-social-cultural? ¿Se fue porque la libertad individual fue subsumida por el estatismo autoritario y la ‘dirección de orientación revolucionaria’? ¿Se fue porque la utopía  de la revolución se convirtió en distopía con un riguroso control del Estado y su líder omnipresente para garantizar el control de la  sociedad organizada a la sombra leninista-stalinista, más que a la de Marx? ¿Se fue por el malévolo e intolerable embargo impuesto por Estados Unidos? ¿O esa Cuba se fue por otras razones de la práctica política que acusaba ausencia de democracia civil y política, de Estado de Derecho, de libertad de pensar diferente?  

Pedir democracia y libertad  a una revolución violenta desde sus orígenes contra la satrapía no se nos pasaba por la cabeza. Esa Revolución, la de Fidel  Castro por la igualdad sociopolítica y económica, justificaba la violencia, si daba lugar como dio,  a la salud y la educación gratuitas, a la solidaridad, a la acumulación de un capital humano, intelectual y social sin parangón en América Latina. Entonces no habíamos leído a Hannah Arendt. Lo hicimos solo años después, para creer con ella que “la justificación de la violencia en cuanto tal, ya no es política, sino antipolítica… cuando la liberación de la opresión  conduce al menos a la constitución de la libertad, solo entonces podemos hablar de revolución”.

Afirmo que fui tributaria de la Revolución Cubana y de su líder que guiaba nuestras rebeldes voluntades políticas. En gran parte, soy producto de esa revolución. En Cuba estudié periodismo, historia  y continué con el marxismo traído desde Europa. No sospechaba que la dialéctica me enfrentaría a una realidad que solo pude ver años después.

Por eso, si hubo y hay reservas, son parte de la contradicción inevitable. Es la dialéctica y quedan conmigo. Pero duelen los presos de conciencia de ayer y de hoy.  A fines de los ’80, visité La Habana y busqué a compañeros/as de la Universidad. Algunos ya se habían ido. Anduve por la bella Escalinata del Alma Mater y por la acogedora y añeja Plaza Cadenas, palpitantes de la historia de Cuba, donde cultivé rosas blancas, “en junio como en enero” en la amistad que pregonaba José Martí.  Escuché críticas, pero más que las críticas, me asombró la justificación: "criticamos con los instrumentos que nos ha dado la revolución: la dialéctica, el movimiento, el cambio. Sabemos que la economía es la determinante en ultima instancia." No los oí.

Hace rato que dejé el marxismo como una teoría para la acción. Hoy es un instrumento para analizar las sociedades del centro y de la periferia capitalista. Mis rebeldías revolucionarias se han fundido en ubérrimos impulsos libertarios, democráticos, descentralizadores y autonomistas. Creo que responden a la implacable sentencia de Marx, de que "lo concreto es concreto, porque es síntesis de múltiples determinaciones, unidad de lo diverso…"

De vez en cuando, miro una enorme foto en la que Fidel Castro me abraza y ambos reímos porque él miraba unas cadenas de oro que llevaba colgadas al cuello y me decía "Chica, con este oro podemos pagar parte de la deuda externa de Bolivia". ¿Dónde andarán esas cadenas? Quizás socorrieron algún apuro, o se perdieron como la utopía.  

Sin embargo, agradezco todo  lo recibido de la Revolución Cubana, que entre la tesis y la antítesis, debe encontrar su propia síntesis, hoy sin Fidel.








miércoles, 30 de noviembre de 2016

Claudio no deja detalle al azar, observa durante una visita a La Habana, el estado de cosas, el comportamiento de la gente, la miseria reinante, la mendicidad...observa y juzga la hechura de Fidel.

Claudio Ferrufino-Coqueugniot

Ha pasado mucho tiempo. Los sueños de mundos mejores trajeron majaderos como Evo Morales, los Kirchner, Lula y demás sarta de rateros que reclamaban para sí una herencia épica, revolucionaria, mártir… y también tonta. O, a veces, un abuelito remolón, llámese Pepe Mujica, con aire sabihondo y casi clerical pero con lengua amansada para lamer traseros si estos se llamaban Chávez, Maduro y demás hierbas del matorral.

Visité Cuba dos veces, invitado, vale aclararlo porque cuando uno cae de contramano la perspectiva difiere. Mirar de arriba no es lo mismo que mirar de abajo, en cualquier circunstancia. Disfruté, cómo no, de un país geográficamente hermoso, de ciudades magníficas incluso en su ruina, de la jovialidad cubana y la bonhomía de quienes nos acogían. Del ron añejo.

Me asombré de la vitalidad y soltura con que los intelectuales de la isla hablaban, en coloquio o en conferencia, comparándolas a la mía y de mis connacionales a quienes nos cuesta tanto enhebrar un buen discurso. Deduje que ello venía de la educación. Y de allí se pasaba al proceso revolucionario y etcéteras cada vez más hondas. No podía negarse que algo había pasado, así no conociera la Cuba vieja en otra cosa que en referencias librescas.

Partiendo de allí, gocé mi estadía, sin dejar de observar de reojo el entorno y de discutir con marxistas ortodoxos sobre cosas candentes. Al calor de una caldosa inolvidable, espesa sopa de origen afro, valoré la importancia que se le daba a la cultura. Compré libros que costaban menos que un pan y, dada la variedad de la oferta, no indagué acerca de la censura. Reí, en la noche de Cienfuegos, con la feroz y sarcástica crítica de algunos poetas locales a la nomenklatura y a Fidel mismo. Nos emborrachamos en una terraza de La Habana y tuve la osadía de opinar que por qué no se iba a casa el comisario que nos observaba, lo que produjo hilaridad general.

Mientras comíamos cola de langosta y un solomillo de película en un palacete de principios de siglo, una poeta ruso-cubana me comentó, con señas en la botella, cuánto aceite por mes recibían ella y su hijo, cuánto pollo. Dijo que ellos (los cubanos de a pie) no podían tomar la cerveza Cristal que venía a chorros, que para los ciudadanos del paraíso revolucionario había cerveza tosca. Hartado de vino, cerveza, langosta y tocino, salí a caminar a la bahía. El agua tocaba las aceras de otrora chalets de lujo y casas colectivas hoy. Imaginé un sillón en la entrada, un habano, un añejo, un libro y el mar. Al frente el cascarón de una fracasada central nuclear semejaba caparazón de tortuga.

Descansé en una curva sobre el defensivo de piedra. Se acercó una anciana, tan española como suelen ser los cubanos blancos, con las zapatillas por las que salían mugrientos dedos y me pidió regalarle lo que fuera, que tenía hijos jóvenes; un chicle, un lapicero, y qué lindos sus zapatos y cómo mi muchacho no quisiera tener su camisa. Eso ya olía mal. A élites y zarrapastrosos, como siempre. Espéreme, le dije; volví al hotel que supongo era de cinco astros, y traje un par de camisas y unos jeans que en Denver cuestan diez dólares. Quiso besarme las manos.

Pregunté, ya adentro, si la gente común podía comprar en los surtidos micromercados que estaban cerca del alojamiento. Dijeron que no, que aunque pudieran con gran esfuerzo, estaban prohibidos de asomar. Un desvencijado taxi nos llevó desde la plaza de Cienfuegos de vuelta. Una vez que cruzamos a un carro policía nos hizo agachar. No estaba autorizado a llevar extranjeros. Solo los vehículos del estado. Arriesgaba perder su licencia. Las divisas para arriba, el lodo al fondo.

Compré un libro de Shklovski sobre Eisenstein cerca de Coppelia, la mítica heladería en El Vedado. Vi una fila, era para Granma, el diario, no sé si gratuito o a cambio de una moneda de diez, nada. Lo único posible de leer en prensa.

Un país es mucho más que un hombre, así este haya influenciado para su bien o su desastre. En eso hay que concentrarse.
28/11/16

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Publicado en EL DÍA (Santa Cruz de la Sierra), 30/11/2016

lunes, 28 de noviembre de 2016

a propósito de las visitas a este blog de Mauricio Aira


agradecer a mis lectores por su perseverancia en nuestra tarea. el mes de noviembre ha sido increíblemente productivo. miles de visitas a nuestro alojamiento www.boliviainfo.com, y a cada uno de los blogs, especialmente a este llamado "entre contertulios" que por alguna razón, que no acabo de entender, mereció toda la preferencia de los amigos.

de pronto las visitas aumento de modo admirable hasta alcanzar en una semana más de cien mil clicks el 80% en Bolivia, más del 6% en Estados Unidos, el respeto en Europa, Brasil, Argentina, Espana. tan grata nueva, nos ha hecho reflexionar en la importacia de editar en forma cotidiana.

tan solo en la página dedicada a Oh Cochabamba Querida, durante los tres últimos años se aumentaron los lectores hasta rondear los 300 mil lectores y si sumamos los que visitaron los demás blogs 19 en total los de nuestra producción tenemos cerca de 600 mil, parece un cuento de hadas. sin embargo, esto supera todas nuestras espectativas y en verdad que nunca habíamos sonado en alcanzar tales cimas, por lo que nuestra sorpresa es doble. y es un compromiso de seguir adelante sin desmayar puesto que tal recompensa colma nuestra ansiedad y nuestra misión periodística.

nos recuerda mucho aquellos dias de 1973 en Radio El Sol de Cochabamba, Bolivia Cuando los amigos nos apoyaron para realizar una "marathon radial" con la noble finalidad de reunir medicinas, ropa, alimentos, juguetes para los ninos pobres de Cochabamba, para brindarle un franco apoyo con el respaldo de la Alcaldía Municipal y la empresa de Radio El Sol entonces propiedad de Juan Arriarán y Roberto Cobarrubias. al término de las 69 horas que logramos mantener la marathón sin descanso alguno que no hubiese sido dormitar de tanto en tanto, pero sin dejar el micrófono abierto por el que desfilaron autoridades, público, artistas, profesionales diversos y los oyentes que reunidos en el Salón Auditorio, colmaron nuestros sueños y acumulamos más de 4 toneladas de objetos recaudados en los tres dias de incesante parloteo.

por tanto, lo de "entre contertulios" se inscribe como un grato episodio de nuestra actividad mediática que se inspira en el humanismo de nuestra vocación y el sentido de Justicia y Democracia que impulsamos cada uno de los dias de nuestra vida en Internet, en Facebook, en el maravilloso y sorprende mundo cibernético.

GRACIAS EN LETRAS MAYUSCULAS A TODOS LOS QUE NOS APOYAN

domingo, 27 de noviembre de 2016

El Deber en pocas líneas muestra la historia de Fidel, las referencias de Donald Trump Vladimir Putin sobre el dictador fallecido y su relación con la invasión a Bolivia por su enviado el Che aque terminó en su derrota total por el Ejército Boliviano. bien puesto un texto preciso.

De 90 años de edad, murió el viernes por la noche, a las 22:29, Fidel Castro Ruz, el líder cubano que incorporó a su isla el proyecto universal del socialismo y que, en el propósito, despertó admiración pero también críticas y condenas. La noticia repercutió en todo el mundo pocos minutos después de que Raúl Castro Ruz, ahora presidente de Cuba como herencia de su hermano, anunciara el deceso en un breve informe que leyó ante la televisión estatal de su país, la única que existe allí.
The New York Times dijo en su edición matutina: “Ha muerto Fidel Castro, quien desafió a Estados Unidos” y, en otra nota, sintetizó la gestión de este político diciendo: “Trajo la Guerra Fría a nuestro hemisferio”. Donald Trump, presidente electo de EEUU, afirmó: “Hoy el mundo marca el fallecimiento de un dictador brutal que oprimió a su propio pueblo durante casi seis décadas”. Vladimir Putín, presidente de Rusia, comentó que Castro había sido un hombre fuerte que mantuvo sus principios con valentía. Washington y Moscú habían estado a punto de un enfrentamiento bélico en 1963, en las aguas cubanas, durante la Guerra Fría.

Las fiestas que se organizaron, incluso en las calles de Miami, de cubanos que viven en el exilio, un exilio tan largo que tienen incluso descendientes, recordó al mundo que la “revolución” de Castro fue muy dolorosa para su pueblo. El régimen logró imponer un sistema policiaco en la isla, con comisarios políticos designados por el Partido Comunista en cada manzana de las ciudades, para que ningún detalle sea ignorado por los jerarcas.

En un balance económico, la experta Anabella  Abadi dijo que antes de la “revolución”, Cuba era la tercera economía más fuerte de América Latina, y que luego se ubicó en el puesto número doce, mientras las actividades económicas languidecían. Para Bolivia, muere el político cubano que envió a nuestro país, hace 50 años, a Ernesto Che Guevara para iniciar una guerrilla que tenía el propósito de instaurar el socialismo en toda Sudamérica, con “uno o varios Vietnams”.

Aquella invasión fue derrotada por el Ejército boliviano en el sudeste de nuestro territorio mucho antes de que el socialismo sucumbiera ante la corrupción de los jerarcas soviéticos y la inviabilidad del sistema. Castro pidió que sus restos sean cremados antes de recibir los honores de ocho días de duelo. Deja una Cuba con dificultades económicas enormes y sin libertades políticas, aunque el régimen parece estar en proceso de retroceder

sábado, 26 de noviembre de 2016

editorial de El Pais de Madrid sobre la muerte de Castro. "inadmisible homenaje a un dictador"

¿Es democrático un partido que rinde homenaje y expresa profunda admiración hacia el dictador Castro en el día de su muerte? Pues esto es lo que está haciendo en las últimas horas la extrema izquierda española, desde Pablo Iglesias con su tuit sobre “el referente de la dignidad latinoamericana y de la resistencia soberana” hasta todos los demás.


 Es la primera cuestión que plantea el impresentable espectáculo de homenaje al dictador Fidel Castro que inunda a estas horas una buena parte de los medios de comunicación.

Es el viejo y persistente problema: la izquierda expresa sin ningún complejo su simpatía hacia un dictador comunista. De manera abierta en la extrema izquierda de Iglesias y los suyos y de manera algo más matizada, tampoco demasiado, en el centro izquierda. Lo que incluye, por ejemplo, asombrosas crónicas periodísticas como la de Mauricio Vicent en El País que sólo dos veces utiliza el concepto tirano o dictador, pero no para calificar como tal a Fidel sino para señalar que esa, su condición de dictador, es la opinión de algunos…




 Baste imaginar que se presentara la condición de dictador de Franco como algo debatible, como la opinión de algunos…
Y, en ese mayoritario y lamentable espectáculo de pleitesía y fascinación hacia el dictador comunista, tampoco la derecha política y mediática está libre de caer en la frivolización de esta muerte. No ha desaparecido un líder admirable o un personaje atractivo. Ha muerto un represor, responsable de la muerte, persecución y exilio de una buena parte de los cubanos y de la perpetuación hasta nuestros días de una dictadura comunista.

viernes, 25 de noviembre de 2016

ama llulla, sin embargo Evo miente, "ama llulla" y Navarro (ministro minas) miente también. Amalia ha mostrado documentación, la empresa Amazona Bolivia (Propiedad China) compró el yacimiento y lo está negociando por todo el mundo. así no puede ser "justicia comunitaria para Evo y César"

Los chinos si están en el Illimani. El Ministro miente 
070martes, 22 de noviembre de 2016
Los chinos si están en el Illimani. El Ministro miente
070martes, 22 de noviembre de 2016

Los chinos si están en el Illimani. El Ministro miente

Cabildeo1

COMABOL socia de una empresa china

La Compañía Minera Amazona Bolivia empresa dedicada al procesamiento de oro, antimonio y plata, estaría operando hace varios meses y tiene como socia a la empresa minera Yang Fan S.A. De acuerdo a la información que obtuvo Cabildeo.


Amazona Bolivia se estableció en septiembre de 2008 en la ciudad de La Paz, cuenta con 26 áreas mineras ubicadas en el departamento de La Paz, con una dimensión 136, 75 km 2. Su mina principal denominada "Nico", tiene una reserva de oro de 50 toneladas. 
El Gobierno negó que empresas chinas operen en el Illimani
El Gobierno, mediante el ministro de Minería, César Navarro, negó que empresas chinas exploten el nevado Illimani y que los mineros de esa región utilicen en sus tareas agua que debía llegar a la ciudad de La Paz.

La declaración de Navarro responde a afirmaciones que circularon el fin de semana en las redes sociales, señalando que una empresa china asentada en esa zona desvía agua para actividades mineras.

“En las áreas de Comibol en el sector del Mururata e Illimani no existen contratos de arrendamiento o riesgo compartido con empresas chinas. La única actividad de producción se efectúa con las cooperativas Cerro Negro y Bolsa Negra”, aseguró.

Navarro explicó que en la zona circundante al Illimani existen seis concesiones a entidades mineras: Sibera, de Luis Prado, Unificada Urania de Mururata Investment Group, Lidia de Pánfilo Carvajal, Las Nieves de la Compañía Minera Amazona Bolivia  (Comabol SA), Águila Chica de la Cooperativa Minera Aurífera, e Inti de la cooperativa minera Inti.
Aseguró que en estas seis concesiones no existen actualmente  actividades de producción minera.