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lunes, 21 de noviembre de 2011

José Gramunt nos recuerda la vulgaridad, el espíritu de resentimiento y venganza que caracteriza a Don Evo para mantener a la población confundida y distraída de problemas de fondo y recalentando la confrontación

El gobierno camina por senderos poco transparentes, entre otras cosas, para mantener a la población confusa y distraída de los problemas de fondo que siguen sin resolver. Uno de esos entretenimientos es el de recalentar el ambiente de confrontación y desorden, olvidando que el buen gobierno es el que se asienta sobre la conciliación y el orden.

Al repasar la información de la semana me encuentro con la noticia de la torpe  recomendación que el Sr. Presidente del Estado Plurinacional hizo a los reclutas: que si embarazan a sus compañeras, entren al cuartel y serán intocables. El hecho de que el jefe del Estado Plurinacional hable de manera tan desenfadada tiene un morbo de alto voltaje. ¡Ni dicho ex profeso para ser comidilla de plazuela y cafetín! Así ocurrió. La procacidad resonó en los ámbitos nacional e internacional, dejando en muy mal lugar al propio Don Evo y, por contagio, dañando la imagen de Bolivia.

Espigando entre los casos de brutalidad en la gestión de los conflictos, no puedo pasar por alto la dura represión de la que fueron víctimas los indígenas de tierras bajas, el pasado 25 de septiembre. Los originarios marchaban hacia la sede de gobierno para plantear sus problemas al jefe del Estado Plurinacional. Lograron que Don Evo retirara su decisión de construir la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. Para salir del paso, el gobierno elaboró la llamada Ley Corta en la que se establece la “intangibilidad” del Parque Nacional Isiboro-Sécure. No obstante, la  mini-ley no fue suficiente
como para correr el apolillado “tupido velo” que ocultaba la agria pelea que se llevaba a cabo en el ministerio de Gobierno sobre quien dio la orden de atacar brutalmente a los marchistas indefensos. ¿El jefe policial, el ex viceministro de régimen interior, el ministro de Gobierno, el Sr. Presidente...? Como se ve por sólo los dos casos aquí citados, la política del gobierno es ramplona y confusa.  Desconoce la magnanimidad propia de los grandes gobernantes.

Para confirmar esta vulgaridad y el espíritu de resentimiento y de venganza que caracteriza a este gobierno, la semana pasada fue destituida la conocida historiadora Dra. Marcela Inch, de su cargo como directora del archivo y biblioteca nacionales. Cargo que desempeñaba con gran calidad profesional, así como con especial cuidado. Me adelanto en escribir que a la historiadora Inch no la destituyeron por irregularidad alguna, sino porque su hijo es un firme opositor en la complicada contienda política por la alcaldía de Sucre. El ilustrado lector convendrá conmigo que es inadmisible que por causa de las ideas políticas del hijo, se castigue a la madre que lo echó al mundo. Para sustituir a la historiadora destituida, se nombró a su mejor colaboradora, Dra. Ana María Lema Gálvez como nueva directora del archivo y biblioteca nacionales.

Pues bien, en medio de tanta vulgaridad como demuestran los gobernantes, destaca la actitud ejemplar de la Dra. Ana María Lema Gálvez. Ella misma declaró sin ambages que el motivo de la destitución de la Dra. Inch fue exclusivamente político. “Realmente es una gran injusticia. La decisión que se ha tomado es muy triste, muy grave, pero, además es una señal de que a mucha gente no le gusta cómo se está procediendo en el ámbito de la cultura”, afirmó la nueva directora. Y con esto demostró que aún existen personas con decencia que no se han dejado contaminar por el revanchismo, la amenaza y la mala entraña.  ¡Bravo Doctora Lema!

viernes, 18 de noviembre de 2011

no es que Humberto Vacaflor quiera alarmar, no se trata siquiera de agrandar la noticia. se trata de decir la verdad "Bolivia nación sitiada" aislada por sus vecinos y ahora bajo el fuego de sus armas para controlar el narcotráfico. para cuándo la invasión? es la pregunta

La Fuerza Aérea Paraguaya (FAP) acaba de concluir tres días de ejercicios de puntería con misiles antiaéreos en la frontera con Bolivia para derribar aviones cargados con droga del Chapare.

La idea de derribar esos aviones que salen de Bolivia ha sido analizada también por el gobierno argentino, mientras el gobierno chileno sigue considerando instalar una barrera electrónica en la frontera.

Se sabe lo que está ocurriendo desde el lado brasileño. La presión de Itamaratí es muy fuerte y ha sido capaz de doblegar la actitud vacilante del gobierno boliviano que aspiraba a seguir postergando el acuerdo tripartido que incluye a Estados Unidos.

A partir de ahora, la extensión de los cocales de Bolivia será medida por expertos brasileños con equipos provistos por Estados Unidos (la DEA), a fin de controlar el verdadero avance –si lo hubiera- de las erradicaciones.

Los países del UNASUR convocaron a una urgente reunión, en Bolivia, para elaborar estrategias contra la transnacional del narcotráfico que ha instalado en el corazón de Sudamérica su mayor centro de producción y tráfico de cocaína.

Esto lo ha dicho César Guedes, de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, con esta frase: “Bolivia es el mayor abastecedor de cocaína del mercado sudamericano”.

Lo que dice este experto lo sabían los países vecinos que han comenzado a considerar a Bolivia como un territorio peligroso, un país sitiado por sus propios pecados. Han descubierto que, de pronto, del otro lado de sus fronteras tienen una especie de Afganistán.

Afganistán es un territorio donde predominan las bandas de narcotraficantes y sus mercenarios, los contrabandistas de vehículos robados en los países vecinos, los traficantes de armas, en medio de cultivos de amapola que nadie puede controlar. No se sabe quién gobierna Afganistán, si los cultivadores de amapola, los fabricantes de opio, los mercenarios alquilados por unos o los mercenarios alquilados por otros. Allí, el ejército responde a las potencias vecinas o a la gran transnacional del narcotráfico.

Los vecinos de Bolivia no quisieran que el caso hubiera llegado al extremo y tengan del otro lado de sus fronteras a la primera Somalia de Sudamérica: un territorio donde no hay Estado, donde predominan las mafias de mineros clandestinos, de cultivadores de khat (un estimulante parecido a la coca), de contrabandistas, de traficantes de droga y de mujeres, de piratas.

Por el momento, los vecinos de Bolivia tienen del otro lado de sus fronteras un país donde los cultivadores de coca cuestionan decisiones tomadas por lo que queda del Estado boliviano, donde los contrabandistas de autos (robados o no) reclaman la tolerancia de que gozan los cocaleros ilegales, donde operan aviones clandestinos que parten hacia todas las direcciones desde centenares de pistas clandestinas.

Los países vecinos están tomando previsiones. Por el momento se preparan para derribar aviones del narcotráfico. Pronto podrían avisar que cierran sus fronteras. O que llaman a la ONU para que ponga orden en este territorio. Asumiendo que la ONU pueda cumplir esa tarea.

Bolivia, de veras, ha cambiado.

lunes, 14 de noviembre de 2011

disgresiones sobre el exilio de ayer, de hoy, de siempre. le bastaron pocas horas para encontrar a los amigos, añorar juntos la Patria querida, todos unidos porque el maestro de la sedición, insurrección financiada de fuera, se fabrica víctimas ... desgarra, estremece el alma, el drama de las víctimas de Evo Morales...Ronald Méndez Altipe

El Destierro
Sin grabadora, sin lápiz ni papel, portando un número de teléfono marché a los Estados Unidos, era de madrugada cuando nos encontramos con el amigo del alma, y le conté que lo estaba buscando a él y a los que calificamos como los exiliados, los refugiados o prófugos de la mano benévola de la justicia de Evo, allá me encontré con casi todos, conversé largo, me narraron sus historias que difieren casi siempre de la oficial, los encontré unidos sin condiciones, sin colores, sin  banderas, sin partido, sin ricos ni pobres, sin viejos ni jóvenes, mujeres (al final a todos les arrancan el alma), sin lo único que tenían en común que es a la vez lo que todos tienen: el mismo peso que les aprieta el corazón, Bolivia.
El estar lejos de la patria o exilio es una versión moderna del más cruel de los castigos que nace en la Antigua Grecia: El Destierro, que era considerado peor que la muerte civil, era una sanción que provocaba, a efectos jurídicos, la muerte o inexistencia de la persona a la que se aplicaba, aunque estuviera viva. En la práctica, es el equivalente al exilio, ya que la ciudad dejaba de proteger a dicho condenado y esta persona carecía del derecho de proteger sus bienes, su familia. Supone la pérdida para un individuo, la pérdida de su condición de ser. Qué importa la privación de sus derechos, si la persona deja de ser considerada viva aun mucho antes de su muerte real. Los desterrados estaban excluidos de toda forma del derecho sucesorio,  
Con la muerte el cuerpo descansa en la tierra, la persona tiene derecho a que su viuda e hijos lloren sobre la tumba, que los amigos despidan sus despojos; en contraposición el destierro es la muerte en vida -más el repudio-, eso es lo que hoy se aplica en Bolivia con efectos multiplicadores, tu familia es discriminada, sin derecho a trabajo digno, es más, entre los amigos se disputan los bienes como si fuera carroña, sin reconocerle sus logros en vida,  el gobierno, sus amigos y parientes se apropian de sus bienes con argumentos pueriles como que esos son producto de las conspiraciones imaginarias de algo con lo que no pueden relacionarlo. Donde el límite es la acusación, es el espejismo del tirano, los más propensos a tomar estas medidas fueron Nerón, Calígula, Xerjes.
Banzer
En la época del septenio, todos, directamente o por anexos, sufrimos el exilio. Recuerdo a madres que murieron lejos de sus hijos, jóvenes sindicados de leer marxismo por ser considerado caldo de cultivo para el comunismo internacional, recuerdo aquellas familias de canguros bolivianos que saltaban a la Argentina, a Chile y de allá a donde les den una oportunidad. Banzer “el demócrata” no fue suficiente para arrancar las páginas negras del sometimiento al destierro de tantos por nada.
Los destierros en las épocas de Evo
Sin tratar de justificar el exilio por causas políticas, el destierro por la mera conspiración de destruir la oposición, es una crueldad. No nos olvidemos que Evo llega a Palacio trayendo consigo la sedición, la insurrección financiada con recursos de Venezuela, derrocando a un gobierno que, malo o pésimo, era legítimo. Desde sus orígenes Evo carga con un morral de odio, revancha y crueldad que sacia una vez llega al poder, sus víctimas resultaron todos los demócratas que no avalaron su macabros bloqueos que paralizaron las actividades comerciales. Para ello preparó un coctel de venganza que varía desde el sainete juicio de responsabilidades, la persecución, el acoso permanente a sus “enemigos”, hasta los inventos mal digeridos del golpe cívico prefectural, el contratar a un mercenario internacional para crear condiciones de un magnicidio, asesinando a los únicos testigos que contrató, y acusando a una región de conspiración, de participar en un complot terrorista. Se abre el telón para atemorizar a la región en su integridad, nadie puede mantenerse alejado de ser parte de él, logra la primer fase: el miedo generalizado; sigue la persecución, el acoso, el chantaje, aquí se acomoda perfectamente el poema del alemán Martin Niemoeller (atribuido erróneamente a Bertolt Brecht), a los que no podía etiquetar de terroristas les decía corruptos, o de imbecilidades como de perseguir al empresario de aviación Humberto Roca con el argumento de que sus aviones son chatarra, obligándolo a marcharse, solo por defenderse exigiendo reglas claras.
La tierra
Es el maravilloso lugar donde naciste, donde te parieron, allá donde enterraste a tus abuelos y padres, donde en sus polvorientas calles corriste con tus amigos, donde aprendiste a manejar bicicleta, donde tu profesora te castigo por “chuñearte” o diste tu primer beso a la rubia de la esquina, a la compañerita de ojos claros, donde con el alma desgarrada fuiste al primer entierro de tu compañero con el que saltaste en tu primer carnaval. La tierra es testigo de verte de traje cuando saliste bachiller y formaste un ejército de amigos compañeros y hermanos del alma, donde tus platos preferidos te los preparaba “mamita” dándote a elección el majadito, el locro carretero, cuando llegó la época de la universidad al tener que salir del campanario lo primero que hacías era la carta al amor que te esperaba, vencías a carrera y tropezones el semestre y venías para el carnaval, el 24 y la navidad, los que nos quedábamos esperábamos al amigo para la cerveza y las anécdotas, eso solo se podía dar en la tierra que te parió, esa donde con añoranza recordabas a la maestra del kínder. La tierra es esa mezcla de polvo, de arboles, de lluvia y sobre todo de personas que te vieron crecer y uno los vio envejecer, tu peluquero, el doctor que con mirarte sabía qué tenías, el dentista que odiabas, y la madre que con brazos de pulpo te esperaba apretándote y uno evitando, puede que uno no vaya nunca a la tumba de sus padres pero a lo lejos se te aguarapan los ojos. Esa es la tierra bendita de la que canta Charly Suarez “No hay tierra como mi tierra”. Incluso uno sueña morir allá, como me ocurrió cuando en la nación del sueño americano sufrí una descompensación, quería mi tierra, con sabor a polvo.
Cuando te obligan a marcharte
Primer requisito: que el tirano te observe, la familia te presiona para no verte en las mazamorras inmundas llamadas cárceles donde te entierran vivo, luego la clandestina partida, puede ser Perú, ya no Brasil que es un peligro, lo seguro Norteamérica, el anhelo de los collas para encontrar el sueño americano, puedes llegar con dinero o con una mano atrás y otra adelante, el futuro es el mismo, las condiciones de un país del primer mundo son las mismas para todos, trabajo, normas e impuestos, donde vives con dignidad y el cuerpo y alma partidos, de donde no podrás marcharte hasta que el tirano te devuelva el país, donde nada sale igual que en la tierra, el queso no sirve para las empanadas , donde el masaco sale  como macarrones, donde ninguna comida tiene el condimento que le ponía mamita, donde nadie te conoce y no te interesa conocerlos, donde el refugio para saber de la familia dispersado son el blackberry, el chat, el teléfono con la llamada escondida donde te carcome la desesperación… mierda que duele, donde un árbol de mango te llena de nostalgia. Donde por teléfono te enteraste de la muerte del amigo del alma, de aquel que no pudiste despedirte con abrazo, llorar a escondidas al saber que el tirano y sus huestes jalonean de tus bienes para terminar de hacerte polvo, donde a tus hijos -que por nostalgia llevan tu nombre- los obligas a dejar la tierra y el destierro se extiende, se multiplica, no se puede comprender cómo a los chicos les tiene que arrancar sus querencias y los que se quedan están privados de verlos crecer, que los eduques, o eches un par de chicotazos cuando el caso o la jocha lo demande.
Los exiliados
Humberto Roca, es un locuaz bonachón y solidario amigo, nunca trabajó para el estado, contestón por excelencia le gustan los autos y las mujeres, la técnica del manejo de las cartas -que él asegura no tratarse de magia sino de casualidad-,  la lancha rápida con la que tortura a sus invitados, con una madre que envejece de dolor. Trabajaba de todo, empresario, constructor y soñador, hasta que el compañero del tirano se le ocurrió decir que sus aviones eran viejos, claro no tan nuevos ni tan caros como el presidencial, el loco que no se amedrentó ni con la muerte (dos infartos, un cáncer encapsulado) respondió que quería reglas claras, suficiente motivo para ser investigado por sus autos primero, segundo de dónde sacó su plata, como el tirano cree que la plata solo tiene como origen la droga o el estado, se pusieron a la tarea de perseguirlo, y como no tenia hijo le dieron a él y a hijitus, es el que más perdió, no plata sino amigos, amores y carcajadas.
No conocí en el país a Sánchez Berzaín o no lo recordaba hasta que habló de sus nostalgias allá en la llajta, cuando de 16 años salía bachiller, donde en las noches recorría del pasaje del diablo a 3 casas del General Lanza, a donde la Celia (la mamá del Capacho) a comerse el infaltable silpancho, recordar al hermano wuaripolero lasallista. Cuando no podía ejercer la abogacía por ser tan joven, de sus hijas, conocí al otro Sánchez, él me dijo: soy el real.
Otro extrañaba a Ñeca, sus majaditos en ollas de barro, donde llevaba a los amigos, frente al palacio de justicia, hoy de injusticia, uno de ellos me dijo mi mujer no pudo cerrarle los ojos a su padre, y cada noche mi tormento que impide dormir es el mismo,
!!!!No sé donde andan mis hijos, dicen que uno en España y el otro en el Argentina!!!!!!!!!!, una exiliada dejó al marido y se las bate sola con los hijos -¿qué cruceña carece del don de madraza?, no existe-, otros se esconde en el sueño americano, el trabajo silencioso de cumplir las normas, de ponerse el cinturón, de no atreverse a mirar una cerveza, de ver a su hijo cumplir 20 años sin sus amigos, el tirano les arrebató a los muchachos su historia, su cultura, sus abuelos, el tragar en silencio que el happy birthday se lo canten por teléfono, mierda, solo el que carga la cruz sabe lo que pesa. Lo contrario es más dolor e inseguridad, el tirano no duda en enviarte a las mazmorras similares a los cadalsos de la edad media donde convives con zombis y ratas, sin saber que comerán tu mujer e hijos mañana -Gueder me lo dijo-, o ver a la madre de Hugo Paz con el hijo enfermo, los dientes que se le caen y juegan con su internación, una vez vi en Paris a un tirano, centroamericano vendiendo dulces en el Bulevar, hoy vi a mi catedrático, luchador democrático, ex Presidente de la Cámara de Diputados, ministro, y consecuente amigo trabajar a las 5 de la madrugada, despachando mercadería, para volverse a carrera y llevar al colegio a los muchachos, pero con la dignidad de ser hombre de bien, Evo no es con el primer tirano con el que se enfrenta, García Meza se lo mandó a Estrosner, pero haga lo que haga el tirano jamás le llegará ni a la altura de la suela de su zapato.
Mi homenaje a todos los que salieron del país, para no seguir siendo chantajeados, víctimas de la esquizofrenia del tirano.

sábado, 12 de noviembre de 2011

doble crimen se les quiere desposéer y privar de toda actividad productiva, todo porque no obedecen al MAS que quiere expandir sus sembradíos de coca al TIPNIS. Centa Rek lanza su voz de alerta


Como si no hubiera sido suficiente el conflicto que vivimos los bolivianos con la marcha del Tipnis y sin dejar que el cadáver se termine de enfriar el presidente Evo Morales no da por cerrado el tema y vuelve a liderar una nueva arremetida tratando de afirmar la corriente de que la carretera pase por la reserva indígena partiendo en dos el Parque Nacional Isiboro Secure.

Son innumerables las vocerías que en este momento trabajan intentando anular el acuerdo que se consolidó en una ley que fue firmada a regañadientes y que recibió resistencia del gobierno y sectores afines desde el momento en que fue aprobada.

En el escenario político podemos escuchar ahora un coro polifónico que no hacen otra cosa que pedir que se construya la carretera según su diseño inicial. Suena ya a un asunto bastante trasnochado pero no por ello menos preocupante. ¿Será que el gobierno no tiene algo más importante de que ocuparse que no sea de la construcción de esta carretera? ¿Por qué será que esta carretera se ha convertido en un tema de Estado?, nos preguntamos entre otras incógnitas que debemos comenzar a develar en esta verdadera cruzada que ha entablado el Ejecutivo bajo la consigna de rompamos y abramos las puertas de ingreso al Tipnis sí o sí.

En las últimas semanas, los voceros todos afines al gobierno comenzaron a mostrarse más decididos y paulatinamente van subiendo algunos tonos en esta supuesta reivindicación planteando que se debe modificar la ley corta, quitar la intangibilidad al Tipnis, construir la carretera sí o sí e incluso “desterrar” a los indígenas que participaron de la marcha y que dirigieron esta reivindicación. Sabemos que detrás de todo este movimiento que cuenta con total apoyo del gobierno están los cocaleros y una dirigenta cocalera que comandó en su momento la quema de la prefectura de Cochabamba donde fue asesinado impunemente el joven Christian Urresty.

Es notorio el interés en la construcción de la carretera al punto que el mismo presidente se trasladó hasta la localidad de San Ignacio de Moxos, aprovechando la celebración de la rebelión del indígena Pedro Ignacio Muiba, ocasión en la que en un acto que parecía expresamente preparado para apoyar este proyecto se planteó el tema como de interés central, un grupo de pobladores allí presentes planteó su apoyo a retomarlo y el Presidente instó a los presentes a que exijan a sus dirigentes y parlamentarios que se proceda a la construcción y se abrogue la Ley Corta.

Un acto muy lamentable, un golpe bajo a los habitantes de la zona, a los marchistas que lucharon por su visión, sus ideales y la preservación de su forma de vida. Nunca un presidente se debe permitir acciones de esta naturaleza porque resultan tremendamente incompatibles con la función de administrar poder y gobernar para todos.

Quedan pocos motivos para dudar que el gobierno quiere entregar el Tipnis a colonos y cocaleros, se puede observar la intencionalidad de desposeer a los indígenas de su territorio, “desterrarlos” como ya han dicho claramente los dirigentes cocaleros que se amotinan y amenazan y exigen que el Tipnis deje de ser una parque nacional y reserva indígena.

Vale aclarar que los indígenas nunca se negaron a la construcción de dicha vía caminera, tan sólo plantearon que esta contornee el parque y que se cumpla con la constitución y con las leyes que hablan de un estado plurinacional y de preservación de reservas y habitad de territorios indígenas.
Ingresar al Tipnis parece ser la consigna, ingresar a tomar las tierras y para este fin ningún acuerdo, ninguna constitución, ninguna ley parece ser suficiente.

Ante esta actitud de hostigamiento y violencia permanente debemos tener en cuenta que se está cometiendo un intento de genocidio, pues pende una amenaza contundente a la sobrevivencia de las etnias que cohabitan en este territorio, que según las investigaciones del antropólogo Roy Querejazu son los yuracarés, chimanes, mojeños y también los yuquis.

Se va tendiendo un cerco a los indígenas y esto se hace notorio cuando aprovechando la condición de intangibilidad del Tipnis el gobierno paraliza toda actividad turística y maderera en vez de apoyar una regulación que exija un equilibrio medioambiental y garantice la sobrevivencia de las tribus cohabitantes. Esto también entra en la categoría de intento de genocidio.

Doble crimen el de tratar de destruir o desposeer a los indígenas de su habitad pasando por alto el hecho de que son tribus ancestrales y minoritarias y todo porque sin Tipnis no se concibe la expansión del paraíso cocalero.

*Senadora por Santa Cruz-Bolivia.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Luis Fernando Arancibia trae a colación la genialidad de Julio Verne quién con anticipación de más de 100 años predijo máquinas increíbles. la realidad sin embargo superó su fantasía profética

De acuerdo al Index Translationum, Julio Verne, el autor francés de novelas de aventuras, es considerado uno de los escritores más traducidos del planeta y reconocido como uno de los padres de la ciencia ficción, junto a Horacio G. Wells. Según el contenido de sus obras, Verne ha sido señalado como un espectacular visionario que en sus fantásticos relatos predijo con gran exactitud la aparición de productos tecnológicos hasta ese momento impensables para su época.
Estamos hablando de los trenes de altísima velocidad –tren bala- los helicópteros, los submarinos o las naves espaciales, por ejemplo. Una obra escrita en 1863, que recién pudo ver la luz en 1994, lo dice todo.

“París en el siglo XX”, un manuscrito descubierto por su bisnieto en una caja fuerte en 1989, ha revelado una historia increíble. El editor Hetzel convenció a Julio Verne esperar veinte años antes de publicar ese manuscrito, porque consideraba que causaría un grave daño a su promisoria carrera de escritor, una vez que el final de la obra mostraba un evidente pesimismo del protagonista. Pero una vez “encontrada” y publicada la obra causó un tremendo revuelo, porque predijo con más de cien años de anticipación la irrupción en las ciudades -París- de los enormes rascacielos de cristal, los automóviles a gas, las máquinas calculadoras y la vasta red mundial de comunicaciones.

Lo cierto es que todas esas maravillas tecnológicas se han cobrado una elevada factura. Tal como lo predijo Julio Verne. Por una parte el creciente aislamiento de los hombres. Como ocurre ahora con los celulares, donde se ha constatado que más se usa para escuchar música, jugar y otras cosas que para conversar. También ha tenido que vislumbrar el panorama de la destrucción del hábitat de los animales y el empobrecimiento del planeta. Como la realidad supera a la ficción, Verne no habló de los automóviles eléctricos, ni de las tabletas electrónicas que hoy someten a otros adelantos tecnológicos como los teléfonos celulares y las pantallas plasma de televisión.

El mismo libro hoy se ha convertido en electrónico y virtual. La red de comunicaciones ha sido superada por las redes sociales virtuales. Yo lo dije, protestaría el autor de “la tercera ola”, Alvin Toflër, cuando relata la disgregación de la familia humana y su retorno a las tribus urbanas, donde el trabajo ya no se hace en las oficinas, sino en el propio hogar. Julio Verne quizás no ha querido graficar la escalofriante realidad que ya se atisbaba en el planeta, que no es otra cosa que las guerras por los recursos naturales no renovables. Los ingenuos siguen creyendo que se lucha por la libertad y la democracia, cuando las superpotencias sólo buscan apoderarse del petróleo mundial y de los cada vez más escasos recursos no renovables como agua potable y los minerales.

Las profecías de Julio Verne han sido sorprendentes y aún tienen una vigencia plena. Porque todavía queda pendiente la colonización de la Luna, el viaje al centro de la Tierra, el misterio de la vida en el mundo de los hielos, la propia vida submarina, donde muchos misterios y secretos quedan por descubrir. Falta también que se imite la vocación exploradora y científica para proteger la naturaleza, cuyas maravillas ya fueron retratadas en “Viaje al Equinoccio americano”, siguiendo la estela del naturalista y explorador alemán Alexander von Humboldt. Quién sabe si de haberse publicado en 1863 su obra “París en el siglo XX” otro rumbo hubiera tomado el mundo, y otra visión.

lunes, 7 de noviembre de 2011

el invalorable testimonio de Justa Cabrera recogido en el blog de Harold Olmos, constituye pieza clave para determinar la responsabilidad de Evo en la masacre de indígenas (Comentarios al pie)

La orden para intervenir la marcha del Tipnis provino del presidente Evo Morales, aseguró a este blog Justa Cabrera, la dirigente guaraní que preside la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB), con sede en Santa Cruz.

La dirigente, hasta hace no mucho tiempo una firme defensora del gobierno, dijo que la información la tuvo el mismo día de la intervención, el 26 de septiembre, cuando se disponía a asistir a un programa televisivo a cargo del ex prefecto de Cochabamba, Rafael Puente. “Hay una persona…un senador indígena que (también) iba a participar de un programa televisivo. (El me) dice que lo llamó el Ministro de Gobierno y le dice: la orden la dio el presidente.” La cadena de órdenes siguió hacia el Ministro de entonces, Sacha Llorenti, y luego al comandante de la policía, me dijo la dirigente.

Le pregunté por la identidad del senador. Su respuesta fue: “Prefiero no involucrar. Él me dice (el senador, durante los momentos previos al programa) que estaba indignado… (y que) eso no debería ocurrir en este gobierno. La intervención no debía ser brutal”.

Hasta ahora, la participación del presidente en los sucesos que derivaron en la paliza brutal sobre los marchistas que indignó a gran parte del país era sólo una especulación y, que yo sepa, nadie había apuntado tan directamente al presidente. Se suponía, sin embargo, que un hecho de la magnitud del que ocurrió el 26 de septiembre no podía haber sido desencadenado sin el conocimiento o la aprobación del presidente, pero nadie lo había afirmado públicamente.

La dirigente Cabrera, una mujer de 56 años, madre de cuatro hijos, afirmó también que no era la primera vez que hacía aquella afirmación y que lo había hecho en entrevistas con algunos medios. El presidente, según dijo, “no escucha, no ve las noticias”. Y que hacía pocos días había dicho, dirigiéndose al presidente: “No te niegues…”

No he sabido de respuestas de autoridades a la dirigente indígena. Todas han negado que hubiese existido una orden específica como describe la dirigente indígena. A raíz de la represión a la marcha renunció primero la Ministra de Defensa, Cecilia Chacón, y luego otras autoridades, incluso la directora Nacional de Inmigración, María Rene Quiroga, expresando su disconformidad con lo ocurrido con los indígenas de la marcha del Tipnis (Territorio Indígena Parque Nacional isiboro-Sécure). Después renunció el hasta entonces ministro Llorenti, una de las piezas más fuertes en el gobierno.

La dirigente también dijo que algunos de sus compañeros golpeados habían percibido que el acento de algunos de de sus represores no era boliviano, ni camba ni colla. Agregó que había observado que, durante los días que estuvo con los marchistas tras la iniciación del bloqueo que cerró a los marchistas el paso hacia el arroyo Chaparina, había personas con las cabezas cubiertas por capuchas blancas que marchaban detrás de las columnas delanteras de la policía.

La represión y las imágenes de la acción policial sacudieron al país y acrecentaron las simpatías por la causa de los nativos, que recibieron en La Paz una de las mayores bienvenidas de la capital política de Bolivia, y determinaron que el presidente diera marcha atrás en el proyecto de construir el tramo carretero que partiría el Tipnis.

En respuesta a una pregunta, la dirigente afirmó que la represión de septiembre había determinado una ruptura de los indígenas del oriente con la cúpula del gobierno, no con sus bases.

Es una situación irreversible? , le pregunté.

“Es irreversible. Porque, mire, aquí, en estas oficinas, nos patearon los del comité cívico (pro Santa Cruz), el 2008, por defender al presidente. Por eso dije en una intervención: Qué ironía, Evo Morales… El 2008 los jóvenes de la Unión Juvenil Crucenista (*) nos patearon por defender el proceso de cambio. Qué ironia que para los mismos del comité (pro Santa Cruz ahora) nos estén apoyando para defender nuestros derechos y la dignidad de los pueblos…Ellos actuaron solidarios con nosotros” (durante la marcha). “Nos dieron medicinas, alimentos, agua”.

(*) Esa organización juvenil era espada y escudo del comité, la principal institución cívica de Santa Cruz . Dejó de operar a causa de la persecusión que sobre sus dirigentes lanzó el gobierno, entre 2008 y 2009. Unos acabaron en el exilio, otros dejaron de actuar y otros decidieron pasar a las filas del oficialismo.

Del Editor: El senador aseguró "la orden la dió el Presidente" relato del mismísimo ministro Sacha que luego trató de cazar mariposas, sin encontrar la de color blanco. el responsable del crimen de lesa humanidad ejercitado contra 400 indígenas es Evo Morales Ayma, no hay vuelta de hoja. así los tribunales nacionales (ocultarán la verdad y desinformarán) aunque al lado estarán los Tribunales Internacionales, hoy en día con documentos fehacientes de las golpizas, empellones, patadas, aplicación de gases, mujeres arrastradas por el piso, maniatadas y amordazanas, imposible disimular Sr. Evo, usted solito es el culpable, no nos venga con el cuento que "los policías se excedieron porque querían vengarse del Evo..." basta ya de mentir. acepte y reconozca su responsabilidad, quizá de ese modo la Justicia podrá ser algo más benigna, pero que usted, el mismísimo indígena (indio orureño) causando el mayor daño a otros indígenas de los que decía ser "sus hermanos". su delito, pecado mortal contra los DDHH, pesará para siempre en su conciencia y usted tendrá que pagar muy caro la afrenta sin nombre que causó a mujeres, niños y ancianos que marchaban en forma pacífica reivindicando sus derechos. El episodio testimoniado por esa valerosa indígena Justa Cabrera, nos da luz y claridad sobre algo que sabíamos ya.

viernes, 4 de noviembre de 2011

quedan unos pocos desorejados que todavía creen en "los cantos de sirena" del evismo, aunque el convencimiento de lo real se impone sobre lo simbólico. El Día, SC



Todavía quedan algunos resabios del simbolismo que el Gobierno del MAS ha construido en los últimos años a nivel nacional y, sobre todo, en el plano internacional. Todo lo simbólico está plasmado en las leyes, en los discursos y en las poses que el régimen de Evo Morales ha adoptado en todo este tiempo.

Seguramente muchos piensan todavía que el presidente Morales es un gran defensor de la Madre Tierra, cuando en realidad eso fue simplemente un rótulo que confundió a muchos. La prueba es que la ONU le otorgó un rimbombante título que cayó en saco roto en muy poco tiempo.

En Europa, en Estados Unidos y en ese mundo aparte en el que se mueven las ONGs todavía creen que en Bolivia se está viviendo una revolución de la mano de un líder que está ayudando a los indígenas y a los campesinos a salir de la pobreza. Basan sus conclusiones en reportes que hace el propio Gobierno, en la letra muerta de las leyes, en los informes de funcionarios de organismos internacionales que están metidos en el mismo berenjenal de simbolismos y en titulares de cierta prensa extranjera que todavía mira con mucha ilusión el "proceso de cambio".

De acuerdo a todos estos datos, por ejemplo, Bolivia ha avanzado 14 puestos en el "Índice Global de Brechas de Género del Foro Económico Mundial". Según esa información, las mujeres bolivianas gozan hoy de mayores oportunidades económicas, poder político, han mejorado su nivel de educación y el acceso a la salud.

Otro informe elogia los progresos de Bolivia en materia de derechos de los pueblos indígenas y los relaciona con los beneficios que trae este avance en la sostenibilidad del medio ambiente. Resulta obvio que esta mirada apenas refleja, lo dicen los papeles, lo que se repite en las tarimas. Nadie que se hubiera enterado de la paliza que le dieron a los marchistas del Tipnis se atrevería a afirmar que en el país los pueblos originarios viven mejor que antes. En el plano de lo real, los nativos están viviendo la peor de las hostilidades, a cargo de cocaleros, narcotraficantes, colonos que les invaden sus tierras y de una empresa petrolera que, de la mano del Gobierno, ha ingresado en sus territorios pasando por encima de la Constitución y las leyes.

Resulta paradójico que detrás de todos esos elogios, se escondan datos absolutamente claros de lo que realmente ocurre en Bolivia. Precisamente el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) acaba de lanzar su último informe sobre el Índice de Desarrollo Humano en Bolivia (IDH) en el que básicamente concluye que no existen cambios en materia social en el país. Bolivia ocupa el puesto 108 entre 187 países a nivel mundial, y en el contexto latinoamericano, se encuentra en la franja inferior, en los últimos lugares. La realidad es que en materia de salud, de educación y de ingresos, el grueso de los bolivianos se encuentra en la misma situación.

Esta noticia podría pasar desaperciba, tomando en cuenta que la pobreza en Bolivia no representa ninguna novedad. Pero reflejar un estancamiento de esa naturaleza en un período de bonanza económica nunca vista en la historia del país, es como para pensar en la clase de gobernantes que han podido generar semejante paradoja. El sector público ha recibido en los últimos años el equivalente en recursos de los anteriores 20 años. ¿No debería reflejarse eso en la calidad de vida de la gente, en el desarrollo humano? ¿Dónde se ha ido tanta plata?.

Bolivia ocupa el puesto 108 entre 187 países a nivel mundial, y en el contexto latinoamericano, se encuentra en los últimos lugares. En materia de salud, de educación y de ingresos, el grueso de los bolivianos se encuentra en la misma situación.