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miércoles, 10 de agosto de 2016

vuelve a nombrar los casos de corrupción que no son todos, porque siempre hay novedades. las incongruencias, las contradicciones son tales que provocan aberración, lo sucedido el 6 de agosto con el colosal incendio en Cochabamba sin auxilio alguno porque "estaban jugando los soldaditos de plomo a cientos de kilómetros" el pueblo comprueba la iniquidad y el despilfarro.


MAS ABERRACIONES


Parece que todo se resume a la insensatez. Y a la incompetencia. Si a esto le añadimos la absoluta convicción que Gobierno y Estado son sinónimos, y peor aún cuando creen que ese Estado les pertenece -como a un cocalero su "cato"- tenemos como resultado condiciones ideales para la formación de la tormenta perfecta que vemos venir.
La Nación de Buenos Aires, publica en la fecha la adquisición de  24 aviones T6-C por 300 millones de dólares para enfrentar al narcotráfico sobre todo, en la más porosa de sus fronteras que es, obvio, el norte. O sea que nuestro límite con la Argentina es considerado "poroso" lo que en buen romance significa, frontera perforada, filtrable, de regalado acceso. Y claro, no es para menos. Las avionetas que constantemente dejan caer envoltorios de cocaína en territorios a un par de kilómetros de la frontera, se les ha vuelto inocultable  ahora que por fin han abierto los ojos, después de los últimos ocho años de la administración kirchnerista que estuvo  muy ocupada saqueando su propio país.
Nosotros somos mucho más prácticos y tecnológicamente avanzados . Esa misma cantidad de dinero, se invirtió en la compra de un satélite, cuyo destino -por ende su utilidad-, es un secreto impenetrable.  Pero a estas alturas, el tema del lacrimógeno satélite, es una menudencia. Seguro alguien se está dando el trabajo de desglosar el platanal que se ha gastado en proyectos improductivos, inoperantes y desahuciados. La falta de planificación con que confronta García Linera a los Gobernadores que están embalados  reclamando el escamoteado Pacto Fiscal, es con la misma energía con que el país ha interpelado el 21F por la apropiación indecente de  instituciones, la sombreada y discrecional asignación de recursos públicos, encarados más mediática y electoralmente, que de genuino interés de servir y hacer las cosas bien.
A casi once años de esta administración, las idas y venidas con proyectos -ni asoma una realización-  tales como el Mutún -a cuyos supuestos realizadores de resonantes contratos que terminan en simple cobro de boletas de garantía-, el gobierno tiene la extraña habilidad de olvidar por completo, la contraparte y soporte estatal necesario para avanzar. Misicuni, el verdadero karma cochabambino, es soslayado en la toma de medidas con verdadera voluntad política. Con una frivolidad sádica, pretenden consolar al otrora granero de Bolivia, con la promesa de un estadio monumental para ser sede de un mundial de fútbol.
Son apenas ejemplos de cómo la administración masista, ha  usado  discursos y festivas inauguraciones de obras, con un entusiasmo digno de un cierto grado de verosimilitud. A las pobres vacas las han adelgazado por exceso de ordeño y falta de nuevos pastos.  La micro- corrupción de la que hace alarde el vice Presidente, es cuestión de perspectiva. Cientos de millones de dólares en edificios innecesarios excepto por su utilidad para autosatisfacción caudillista, otros tantos esfumados en el Fondo Indígena, en asignaciones directas, en la instalación de plantas alejadas de acceso directo a vías de un ferrocarril que lo haga viable como el caso  de Bulo Bulo,  hasta una ingenio azucarero...sin caña. Sobre corrupción y su medición  hay mucha, mucha tela que cortar. Y no es plantando un par de cabezas de turcas en diferentes cárceles en el afán de poner en escena un transparencia que está muy lejos de ser verdadera.
De Yacimientos, hay poco sobre lo que los entendidos no se hayan aún pronunciado. La nacionalización lleva un gigante signo de interrogación. Y nunca está demás una fría y objetiva reflexión sobre el reconocimiento a que los de "antes" han sido parte por las certeras exploraciones y posteriores explotaciones que mal que les pese, es lo que les ha permitido aprovechar los altísimos precios para la bonanza que se vivió.
El exacerbado centralismo de esta época,  sumada a la cultura del se hace lo que yo digo, ha hecho una patética demostración el fin de semana del 6 de agosto. Un incendio de importantes proporciones debido a la prolongada sequía, afectó a una provincia de Cochabamba. No se acercó el Ministro de Defensa, ni tampoco Defensa Civil. La sociedad civil, junto a bomberos y un grupo de voluntarios del SAR, son los que tuvieron que socorrer, solos, pues la ausencia de los responsables se hizo patente. Ni helicópteros, ni despliegue de tropa se podía esperar. El besa manos hizo que todos estén formados cual soldaditos de plomo, a cientos de kilómetros, por lo que el drama que se desarrollaba, tenía orden de postergarse.
San Pedro, consciente de que el pueblo está arrinconado, ha concedido un poco de lluvia al torturado territorio nacional, pero no llegó a ser tormenta. Tormenta es la se viene con las demandas regionales. Si no, miren lo que significará el enfrentamiento por Incahuasi.


Karen Arauz

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