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miércoles, 9 de febrero de 2011

nada menos que FLASCO (facultad de Ciencias Sociales) denomina al gobierno evista "estado forajido"al describir en detalle la transgresión legal


U n forajido no es delincuente cualquiera. Es aquel que suele abandonar sus lugares habituales para no ser alcanzado por la justicia. Este vocablo tuvo su origen en la Edad Media para definir a aquellos fugitivos que escapaban hacia donde la jurisdicción de las autoridades urbanas no pudieran alcanzarlos y se iban fuera del "ejido". "Forajido" es justamente el término que ha usado la prestigiosa Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) para referirse al gobierno de Evo Morales, quien según lo define el sociólogo internacionalista Edson Vélez, ha convertido a Bolivia en un satélite jurídico fuera de la órbita de la legislación internacional. "Es un Estado forajido, donde los colaboracionistas con el régimen se benefician, mientras la oposición y el pensamiento disidente están proscritos", dice un reciente informe de prensa. Estos conceptos parecen abstractos y sólo es posible comprenderlos a cabalidad si se observan hechos de la realidad concreta. Colomi, una población ubicada en la provincia Chapare, de Cochabamba, es un ejemplo de lo que afirma la FLACSO. En esa localidad, los narcotraficantes cuentan con el apoyo organizado de los comunarios, quienes bloquean caminos y ejecutan emboscadas para impedir que la policía y los fiscales atrapen a los fabricantes de droga, que libremente actúan en las llamadas "narcocasas", conocidas y aceptadas por todos. El caso de Uncía, en el norte de Potosí, un verdadero santuario de contrabandistas y decenas de otras comunidades repartidas en los valles y en el Altiplano corroboran esta lamentable situación. La FLACSO lamenta que en Bolivia esto no sólo forme parte de una conducta política pervertida, sino que haya alcanzado niveles legales e institucionales. Basa su afirmación en el análisis de cuatro leyes promulgadas por Evo Morales y una decena de resoluciones por jueces y fiscales nombrados por el Ejecutivo que vulneran las convenciones de la Carta Interamericana y que colocan al régimen del MAS al margen de la legislación internacional y desmarcado del sistema convencional. "Se trata -dice el especialista de la FLACSO-, de una opción por violar abiertamente los derechos protegidos internacionalmente y vivir como una isla al margen de la jurisprudencia convencional". El ejemplo que cabe aquí, según el sociólogo Edson Vélez es denominado caso terrorismo: "mientras que un grupo de imputados permanecen recluidos, otros son remunerados por funcionarios del gobierno y deambulan libremente pese a tener orden de captura". "Eso sólo es posible donde la ley se administra con arreglo a la conveniencia del Ejecutivo, donde no hay contrapesos ni control de constitucionalidad, pero además marginal a la justicia convencional", afirma. Son muy pocos los estados que han sido declarados oficialmente "forajidos" y el proceso ha sido largo, como lo fue con Serbia en los tiempos del líder Slobodan Milosevic. Justamente, desde aquella región, más precisamente desde Hungría, Edit Tóásó, hermana de Elöd Tóásó, uno de los detenidos por el caso Rózsa, informa que ha denunciado el complot del Gobierno que acabó con la vida de tres europeos, en todas las instancias internacionales, la CIDH, las Naciones Unidas, el Parlamento de la Unión Europea y lamenta que el Gobierno boliviano no cumpla con ninguna norma diplomática internacional, al extremo de no contestar ni una sola de las solicitudes que ha hecho el gobierno húngaro.

La FLACSO lamenta que en Bolivia no sólo se practique una política pervertida, sino que haya alcanzado niveles legales e institucionales. Analiza cuatro leyes promulgadas por Evo Morales y una decena de resoluciones por jueces y fiscales nombrados por el Ejecutivo .

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