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lunes, 15 de agosto de 2011

Joaquin Copa es un originario del Altiplano que vive en Suecia hace más de 30 año ha publicado un libro y tiene otros en preparación, opina sobre el real valor de los idiomas...interesante!


DE QUE ME SIRVE….
Joaquin Copa Sandima

El 13 de julio de 2011 leí un artículo en el Diario de La Paz, en el que, el gobierno Boliviano se propone crear una escuela de idiomas multicultural, para el mejor entendimiento entre los originarios habitantes del país. El motivo parece bueno. Los idiomas Queschua, el Aymará  son de mayor trascendencia entre otros menores, y los más utilizados en la administración, las oficinistas, los abogados, médicos, la policía, Es un idioma de uso interno, limitada solo a una región y probablemente en el paso de los siglos ha sufrido la influencia hispana, de ahí es que estos idiomas ya no conservan su originalidad sino que está plagado de neologismos castellanos.
Para estudiantes universitarios que cursan carreras técnicas y científicos no les presta ninguna utilidad los idiomas locales, porque no hay libros para asignaturas de la ingeniería electrónica, geología de minas y petróleos, las matemáticas, la medicina, etc. Lo mismo es cierto que para relacionarse con el mundo exterior de tratados y convenios diplomáticos es menester el idioma de competencia internacional, en especial con los países del norte y Europa.
De nada serviría los idiomas locales; tal es, el mandarin de China aunque es muy grande en su nación no sirve para tratados y convenios internacionales.
Pretendiendo ser de pensamiento futurista es lógico de plantearse esta idea, de aquí a siete décadas en el futuro; los idiomas locales quizás no se hablen mas, la historia nos dice que el Latin del primer siglo de nuestra, era un idioma académico, hablada por la gente culta, en nuestro tiempo nadie habla el Latin ni siquiera hacen misa en este idioma.

Se dice que en sus remotos principios el quechua era el idioma de hombres libres y es mi primer idioma materno de tributo y modalidad dulce cuando se habla en su ambiente, lírica por naturaleza, saturada de humor y metáforas, los que hablan ese idioma disfrutaban de ello y a mis diez años aprendí el español, el Ingles en la escuela secundaria, el Sueco en Europa, saboreé de cerca el alemán y el ruso. Lamentablemente los idiomas menores no pueden sobreponerse entre otros mayores ni competir en el campo comercial, porque la diversidad de idiomas no tiende unificar el mundo.
A principios del año 90, del siglo pasado estaba en Rusia en Saint Petersburgo (Leningrado); trabajando de soldador por un mes, en otra ocasión una semana en Alemania, de vacaciones en Grecia, Francia en Estados Unido, en Finlandia, Inglaterra, en Tanzania, África, y me pregunto ¿De qué me sirvió mi quechua? Una joven estudiante inmigrante de la familia Árabe en los Estados Unidos, decía: “¿De qué nos servía el árabe?”.
En estas circunstancias yo estaba obligado a hablar el Ingles, a como pueda, aunque sea como Tarzan y sobreviví. Ahora bien, para escribir el libro: “La edad del tiempo” tuve en su mayoría que investigar en Ingles, Sueco y español. Conocer otro idioma, es como abrir una puerta a un nuevo campo, es como salir de la prisión a la libertad, es conocer otros mundos. Se abren nuevas posibilidades a nivel personal y a nivel nacional, se descubren nuevas esperanzas, es un nuevo amanecer para uno que estaba durmiendo.

Conocer otro idioma trae grandes ventajas, de no saberlo genera problema y retraso, vea este ejemplo real, unos exilados Bolivianos habían llegada por primera vez a Suecia, y se fueron al supermercado, para compras, vieron en uno de los escaparates un paquete de pollo grande, dijeron: “en este país todos son grandes como sus árboles, también su gente y el pollo también tiene que ser grande” y se llevaron. Pero para su sorpresa se enteraron de que este no era pollo sino un pavo, todos se pusieron a reír, el problema era que no sabían ni siquiera el Ingles. Unos Uruguayos andaban por una farmacia buscando medicina para el asma, hallaron una, que creyeron que la correcta, cuando le dijeron que este era medicina para el caballo.
La realidad en que vivimos con las viejas costumbres, obliga adaptar nuestras circunstancias al paso del tiempo, el mundo no esta estático ni congelado, sino que esta en constante transformación. Por ejemplo hace unos 40 atrás la medicina científica decía que las neuronas del cerebro humano nunca se renuevan sino que conservan desde la infancia hasta la vejez, hoy han desecha esa teoría, porque saben y esta verificado con experimentos, que las neuronas cerebrales se renuevan como cualquier otra célula.
Muchos documentos y tratados internacionales, las teorías políticas, económicas también están condenadas a ceder a cambios y transformaciones del tiempo. La primordial necesidad humana es lo mismo en cualquier época, solo que aumenta en sentido geométrico. Y para finalizar estos argumentos, la experiencia personal me ha enseñado que todo manual y el mantenimiento de las máquinas están escritas en Ingles. Esto hace imperativo potenciar la enseñanza de este idioma desde la enseñanza básica, la secundaria y las universidades. 

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