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domingo, 2 de diciembre de 2012

en agosto pasado el Congreso de los EEUU tuvo información detallada de ser Fernando Rivera y Dennis Rodas Limachi quienes en nombre de Evo Morales y del Ministerio de Gobierno impedían que Ostreicher reclamara justicia y de las amenazas a la esposa de éste Miriam Ungar si continuaba visitándolo en Palmasola.


Carlos Morales
En agosto de 2012 el Congreso de Estados Unidos ya conocía de las presiones y extorsiones provenientes del Ministerio de Gobierno en el caso Jacob Ostreicher, tres meses antes de la denuncia presentada por el ministro Carlos Romero y la Fiscalía asignada al caso. 
Así se desprende de un informe oficial del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de ese país al que tuvo acceso EL DEBER en el que el titular de la comisión, Christopher Smith; el exagente del FBI Steve Moore; los abogados de la familia del empresario estadounidense, Jerjes Justiniano Atalá y Yimy Montaño Villagómez, y la esposa de Ostreicher, Miriam Ungar, denuncian -por separado-  que el Ministerio de Gobierno a través de sus emisarios, Fernando Rivera y Dennis Rodas Limachi, actuaron para obstaculizar el proceso y mantener al empresario detenido desde junio de 2011.
Miriam Ungar revela que, entre junio y julio de 2012, el ministerio de Gobierno intervino en el caso para dilatar la detención del estadounidense. 
Señala que el 11 de junio de este año, el delegado del ministerio de Gobierno pidió la recusación del juez de la causa bajo un procedimiento irregular. 
Ungar asegura que el Gobierno de Evo Morales interviene directamente en el caso para evitar que Ostreicher sea escuchado. 
“Durante las últimas dos audiencias, el Ministerio de Gobierno de Bolivia puso en marcha una nueva táctica para posponer las declaraciones de Jacob. En la audiencia del 11 de junio, el asesor legal del ministerio demandó a un tercer juez a cargo del caso que se recuse a sí mismo. 
Por ley, la corte superior al que se recusó el magistrado debe tomar la decisión dentro de 48 horas. No lo hicieron, por lo que no siguieron el procedimiento”, afirma Ungar. “Durante los últimos 15 meses mi esposo ha sido rehén de un país extranjero (Bolivia)”, concluye Ungar.
Tras excusarse por sus vínculos familiares y políticos con el Gobierno de Evo Morales, el letrado apunta a que hubo fallas procedimentales flagrantes que llevaron a Ostreicher a la cárcel y lo mantuvieron detenido por más de un año.  Justiniano dice en la declaración oficial que 20 audiencias no se pudieron llevar a cabo por las interferencias del Ministerio de Gobierno. Identifica, en agosto de 2012, a Fernando Rivera y Dennis Rodas Limachi como las cabezas de la red de interferencia gubernamental.

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