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martes, 4 de diciembre de 2012

honradez y honestidad. Evo Morales es honesto? es honrado? pautéa son prudencia y seguridad Karen Arauz en este texto singular y muy actual...y se refiere a los serviles que envilecen con sus halagos como los que conocemos...


El necesario ejercicio de más profesiones.
La festiva expresión presidencial de que la "honestidad es mi profesión", va mas allá de su anecdóticos exabruptos verbales  a los que nos tiene acostumbrados.
Cualquiera puede acceder por ejemplo, a Wikipedia, que define "honestidad" como una cualidad humana que consiste en actuar de acuerdo a lo que se piensa y siente.   En el leguaje común, entre "honesto" y "honrado",  se marca una diferencia pese a ser sinónimos. Calificamos de "honrado", a aquél al que le podemos confiar nuestras posesiones, en el entendido de que su cualidad es la de no adueñarse de lo ajeno. A "honesto", le asignamos  una implicación más cercana a la ética y a la moral. Es el uso popular de los conceptos lo que apunta a esta sutil diferenciación.
Por ello, no somos nosotros los encargados de calificar el grado de honradez de SE. Para ese cometido, existen parámetros apuntalados por leyes y otras disposiciones que eventualmente se encargarán de esto.
A nuestro modesto modo de percibir las cosas, es sobre su honestidad que nos permitimos plantear algunos interrogantes. La honestidad está relacionada a lo genuino,  a lo verídico entendido como la verdad concreta y a lo veraz o fidedigno, entendido como algo más inmaterial, más filosófico. La honestidad no admite lo falso o lo impostado.
Si SE se hubiera definido como autodidacta o hubiese remarcado que su conocimiento se basa en su vasta experiencia en la dirección sindical, eso sí habría  sido honesto. En lugar de mostrase agradecido con esas varias casas de estudio superiores  que lo halagan con el título de "honoris causa", se esfuerza en hacer notar que él no es producto de estudios superiores y ni falta que le hace. Evo Morales es una persona desconfiada y recelosa. La superioridad que pretende y la descalificación que hace de aquellos que por oportunidad u opción sí han asistido a una universidad, es discutible. Los adversarios a su gobierno, son víctimas frecuentes de comentarios que pretenden ser irónicos, pero terminan siendo sarcásticos, hirientes e incluso insultantes. Su autocalificada honestidad, deplorablemente, devela un lado oscuro.
Lamentablemente, hay gente que rodea al Presidente que es la gran causa de su alejamiento de la realidad. El servilismo de forma natural, acepta la compra de conciencias normalmente porque no les sobra algo de comer,  o porque son intrínsecamente deshonestos. Nadie, ha quedado indiferente ante las acciones presidenciales con los indígenas de las tierras bajas. Si los que sólo portamos la bandera boliviana,  o no nos identificamos con ninguna etnia en particular hemos quedado estupefactos, esos indígenas están no sólo confundidos, sino que obviamente les ronda un sentimiento cercano a la traición.  Su indigenismo ha quedado dañado irreparablemente y con ello, la representación que pretende enarbolar. Posiciones referidas a su defensa a la conservación de la naturaleza, desvirtúa nuevamente, una correlación entre su pensamiento y su accionar. Miles de bolivianos, que posiblemente desconocían los rasgos y las características de los nativos de la región amazónica de nuestro país, se identificaron plena y honestamente con su causa, sobre todo por el tratamiento que su representante, hoy Presidente, les dispensara.
Días atrás, el escandaloso caso de Petraeus, quien siendo Director de la CIA norteamericana se vio obligado a renunciar por sus infidelidades maritales, ha sido visto por muchos con escepticismo.  Para la laxa conducta que adjudicamos a los norteamericanos, parecería un ejemplo de la tan mentada doble moral en la meca de la libertad. Pero, una persona con semejante grado de poder en cuyo accionar se juegan decisiones que involucra la vida y credibilidad de otras personas, un desliz que podría  estar en el ámbito de lo privado,  abre una gran ventana de dudas sobre su comportamiento en general. Hay responsabilidades públicas, que exigen patrones de conductas intachables.
El presidente del Uruguay, es hoy por hoy, el abanderado de otras profesiones como la humildad y la austeridad en el desempeño de su función pública. Vive acorde a los enunciados que sobre la vocación de servicio a su país, guía todas y cada una de sus decisiones en el poder. Si el día de mañana, especulativamente, Mujica apareciese con una fortuna oculta, la condena sería proporcional a la gran admiración que por el mundo se ha ganado hasta hoy. Su pensamiento, sus convicciones y su accionar, no entran en  contradicciones.
Lo que la viveza criolla tan consustanciada entre los latinoamericanos, califica honesto y honrado a "aquél quien no tiene la oportunidad de dejar de serlo", puede ser tomado con rasgos de humor popular que muy bien caracteriza Sofocleto el autor peruano en su libro "Los Cojudos".  Pero cuando ese mismo pueblo, descubre que se le ha usado, mentido y que se le han ocultado realidades y verdades, el humor deja de estar presente.
Miguel de Unamuno, refiriéndose puntualmente a la España de principios del siglo pasado, anotaba: " vivimos la mentira de que gobierna una opinión  que en verdad no es la que en realidad gobierna(...) "es la mayoría que funda su derecho a imponerse arrogantemente (...) y ésa es la verdadera demagogia..."
Alabanza en boca propia, vituperio en ajena reza el refrán. Mucho cuidado al etiquetarse. Otra cosa es con guitarra y hay que vivir para demostrarlo.
Karen Arauz

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