Páginas vistas en total

domingo, 27 de octubre de 2013

Carlos Valverde se refiere a la violencia compañera íntima de la coca, motivo de orgullo de Evo que subió al poder, aupado por los cocaleros a quienes prometió legalizar la coca, cosa que no funciona. lo de Apolo era de esperar porque la constante se mantiene. "La coca y su violenta defensa hicieron un Presidente" asegura-

En septiembre de 2002, los cocaleros del centro del país realizaron un violento bloqueo de caminos contra la erradicación forzosa de coca y por la desmilitarización de Chapare, entre otras demandas. En ese conflicto fueron asesinados, luego de ser torturados, David Andrade y su esposa, Gabriela Alfaro (embarazada), los sargentos Gabriel Chambi y Silvano Arroyo y otros dos militares. El hecho quedó en la impunidad.
En octubre de 2013 en Apolo, cocaleros de los Yungas resistieron la erradicación ‘excedentaria’ de coca. En ese conflicto fueron asesinados el oficial de Policía Jhonny Reynaldo Quispe Chura, el subteniente de Ejército Oscar Girondo, un suboficial de la Armada Boliviana, Willy Yucra Mamani, y el médico Michel Olivares Albas. Hay detenidos. No me extraña lo ocurrido y creo que todo esto tiene una secuencia lógica en el tiempo.
La idea del MAS siempre fue que la ‘lucha’ por el derecho a sembrar coca es la esencia del movimiento cocalero; en ella se asienta el porqué de su existencia. La resistencia de años al mecanismo de coca por desarrollo y a los planes del desarrollo alternativo fueron las ideas centrales del discurso de Evo Morales; en la lucha por ‘la dignidad’ en defensa de la coca hay de todo: policías y cocaleros muertos, esa lógica es la que se mantiene en el tiempo, de manera que no hay nada raro en lo ocurrido en Apolo. La coca y su defensa violenta hicieron un presidente.
Para terminar de cerrar la estupidez, Leonilda Zurita aseguró que antes “era diferente” porque las fuerzas de erradicación de coca ilegal estaban comandadas por EEUU, mientras que ahora las acciones corresponden a la “democracia”. Esta torpe justificación de las muertes de antaño (ella no se ha enterado que el país vive 31 años en democracia) difícilmente va a convencer a los cocaleros violentos que no están dispuestos a dejar se sembrar lo que ellos saben les da dinero y poder, frente al Poder.

Asustado por lo que parece ser imparable, el presidente salió a decir que los gritos de “Viva la coca” o “Coca o muerte”, pasaron de moda… ¡Vaya!, matar y hacerse matar fue una moda… como la ropa, la música. ¿Con qué otra ‘novedad’ nos saldrán ahora?

No hay comentarios:

Publicar un comentario