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miércoles, 20 de febrero de 2013

mientras Obama acusa canas, gesto envejecido por el ejercicio del Poder del primer al segundo mandato, Evo no cambia, ni una sola cana en el primero, ni en el segundo período, notable!



APOTEGMA


Por Walter H. ZuletaDesde Barcelona, España



De modo casual, confrontando fotografías del Presidente de Estados Unidos de América Barack Obama difundidas hace cuatro años por la prensa con motivo de su posesión inicial en el cargo, con otras que recientemente se han publicado a la finalización de su primer mandato, pude advertir el notable cambio en la figura presidencial en menos de cuatro años de trabajo; el cuerpo más enjuto, mayor rugosidad en el ceño y sobre todo el cabello profusamente encanecido.
Me vino entonces a la memoria la reproducción de imágenes parecidas que tuve el privilegio de cerciorar de modo personal, respecto al deterioro de la salud de los Presidentes de la República de Bolivia Víctor Paz Estenssoro, Hernán Siles Zuazo y Gonzalo Sánchez de Lozada durante cada uno de sus períodos de gobierno, acompañado del intensivo emblanquecimiento de sus cabellos que evidenciaba –en los tres casos- honda preocupación por los problemas complejos de Estado y el empeño por atenderlos y solucionarlos, plenamente ajenos –los tres mandatarios- al disfrute de prerrogativas y prebendas que el Poder otorga a diferencia de ese otro espécimen de gobernantes y políticos mediocres, que concede a su aprovechamiento material prioridad mayor que al cumplimiento de sus responsabilidades.
Sin mediar propósito alguno, me hallé de pronto inquiriendo en el ordenador los más recientes retratos del Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia con más de seis años de gobierno, encontrando en varias versiones la exuberante efigie de don Evo Morales Ayma, al parecer pletórica de salud y exultante de complacencia, resaltando su brillante cabellera negra libre de cualquier vestigio de canas y, aunque hirsuta, todavía envidiable por su lustroso color, frondosidad y fortaleza.
No sé por qué de improviso asocié todas estas imágenes con ese aforismo enunciado en la década de los años cincuenta por el escritor español Enrique Jardiel Poncela: “Si el gobernante no encanece al gobernar, es que no gobierna”.

(Imágenes de archivo. Obama primer periodo, Evo primero y segundo periodo. Obama 2o. mandato)

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